Anexo 1[1]

Informe de los hechos acaecidos en varios pueblos de Aragón a partir del día 11 de agosto de 1937 y que el Comité Regional de la CNT eleva a las autoridades del Gobierno de la República para su inmediata comprobación y sanción.

«Las actuales circunstancias por las que la región aragonesa atraviesa, nos obligan a dirigirnos en un razonado relato de todos los atropellos que contra el pueblo aragonés se han cometido, a las autoridades de la República, para que en todo momento éstas puedan juzgar de la actuación de ciertas fuerzas del Ejército Popular recientemente llegadas a la retaguardia de Aragón y para que sean substanciados enérgicamente por medio de una información amplia, todas las responsabilidades que los atropellos cometidos contra los sufridos campesinos de nuestra tierra y contra la Confederación Nacional del Trabajo y su Comité Regional especialmente, merecen quienes han sido los conquistadores de nuestra región.

»Hacía ya tiempo que una política desleal, demasiado sectaria, cifraba sus esperanzas, no en mantener la cordialidad imprescindible entre todos los sectores antifascistas para celebrar el triunfo de la guerra, sino que supeditaba a esta necesidad imperiosa el interés de un partido, que forzosamente había de repercutir en detrimento de aquellos a quienes una diferencia táctica convertía en adversarios. Campo de experimentación de esta maniobra ha sido Aragón. Y como no queremos suscitar enconos ni aumentar divergencias que, repetimos, son improcedentes en los actuales momentos, nos referiremos escuetamente a los hechos que desde el día 11 de agosto de 1937 han tenido lugar en varios pueblos de nuestra región.

»No entra en nuestro ánimo discutir ni calificar la determinación del Gobierno al disolver el Consejo de Aragón y nombrar un gobernador general para sustituido. Simplemente nos ocuparemos de las consecuencias posteriores que ha originado tal medida.

»A la llegada de las fuerzas de la 11 División a Caspe, sin la menor comunicación se procedió a ocupar todos los centros políticos y sindicales, excepción hecha de los del Partido Comunista.

»Como quiera que esto ya suponía una diferencia de los deberes que el pueblo tiene para con el ejército, forzosamente hubo de creerse que estas fuerzas realizaban con sus actos una política partidista, no precisamente la que tiene asignada el ejército que es la de compenetración con el pueblo al que se debe y al que nunca se puede esquilmar ni menos hacerle objeto de un trato desigual.

»Al posesionarse del local de las Juventudes Libertarias, uno de los oficiales que mandaba las fuerzas, al ver fijada sobre la pared una oleografía del héroe popular Durruti, sin mediar palabra ni asistir causa alguna que motivase o justificase tal actitud -puesto que no puede ser justificada, ya que la vida de nuestro malogrado compañero fue entregada en aras de la libertad de todo el pueblo español- con un palo que llevaba dicho oficial, golpeó la efigie del camarada Durruti, acompañando esta acción con unas palabras soeces que no pudieron entenderse. Este hecho produjo una lógica indignación en los que se hallaban en el local, hasta el extremo de que un soldado de la misma División, temerosamente le hizo observar que su proceder no estaba acorde con las esperanzas que el pueblo español ha forjado en su ejército. En ese momento, el conserje de las Juventudes Libertarias, quiso penetrar en el local, impidiéndoselo las fuerzas referidas que se lo llevaron en un coche por la carretera de Bujaraloz, regresando más tarde el coche y sus ocupantes, pero no así el compañero mencionado.

»Como ese mismo compañero tuvo ocasión de percatarse de la acción incivil del oficial de referencia, le hizo ver que su actitud era poco digna y que dejaba muy por bajo el concepto que de la 11 División podían formarse. Por toda contestación, el oficial replicó que igual que hacía con la estampa de referencia harían con todos los hombres de la FAI Y de la CNT.

»Asimismo, en Caspe se han sucedido una serie de detenciones que siguen manteniéndose todavía. Entre éstas figuran las del personal del periódico Nuevo Aragón. Buena parte de los operarios de este diario están incluidos en los llamamientos a filas hechos por el ministro de Defensa Nacional. La CNT que no ahorra medios para cumplir éstas y otras disposiciones emanadas del Gobierno, puesto que comprende que sin ellas no sería posible mantener la contienda contra el fascismo, nada tiene que objetar a estas detenciones. Ahora bien; en Caspe se publica otro periódico afecto al Frente Popular. Este periódico -El Fis- se encuentra en condiciones por lo menos iguales a las del mencionado. Su propio director está afectado por la movilización; debería por tanto haberse presentado ya en las Cajas de Reclutas y gran parte de los trabajadores del mismo deberían ser también movilizados. Todos ellos están colocados en ese diario por mediación del Partido Comunista, puesto que están movilizados por éste y figuran en una de las Brigadas mandadas por el teniente coronel Galán, que opera en el frente de Teruel.

»Los coches de la línea de correos establecida por el Departamento de Transportes del Consejo de Defensa de Aragón entre Caspe y Binéfar han sido incautados también por la 11 División.

»La compañera Josefina Salavera, que se hallaba encinta, fue detenida y maltratada por las fuerzas del Orden Público, simplemente por el hecho de no querer firmar lo que su compañero, que se hallaba detenido, había negado con insistencia.

»Al unísono de ésta situación, otras fuerzas, también de la 11 División, se personaron en Alcañiz con gran aparato de máquinas de guerra. Conocemos por referencia que el mismo día de la llegada fue cursado un telegrama al ministro de Defensa Nacional, por los responsables de dicha División, en el que se le hacía constar que por no haber encontrado ayuda en la ciudad de Alcañiz, sus fuerzas se habían visto obligadas a campar en las afueras de ésta, en unos olivares situados a un kilómetro.

»El cerco de la población se acentuaba cada día más, hasta el extremo de que en el recorrido citado han sido colocadas hasta tres guardias de las mencionadas fuerzas. Ni el Consejo Municipal, ni ninguna de las autoridades de Alcañiz conocen la menor indicación de los jefes de la 11 División en el sentido expresado. Nadie recibió petición alguna de alojamiento, lo que prueba que se pretendía realizar un hecho de fuerza, como después ha sucedido. El Comité Regional de la CNT, organismo legal, responsable y representativo de una gran mayoría de opinión en los pueblos aragoneses, ante las contingencias alarmantes que ofrecía la presencia de la 11 División en Caspe e inmediaciones de Alcañiz y ante el nombramiento del nuevo gobernador general de Aragón, se decidió a enviar a Caspe, lugar de residencia de la autoridad máxima de Aragón, una delegación para recabar del señor Mantecón autorización para enviar otras delegaciones a los pueblos de toda la región, que se encontraban aislados del Comité Regional y que no podían seguir los acontecimientos al momento. Este deseo del Comité Regional, se comprenderá que estaba informado por la necesidad de llevar las precisas consignas a los pueblos con el fin de que en ellos no se produjeran hechos de fuerza que todos habríamos tenido que lamentar. El gobernador general se adelantó a estos deseos del Comité Regional y llamó a sus representantes a una entrevista en su despacho de la Presidencia en Caspe. A ella acudieron los compañeros Francisco Muñoz, Miguel Vallejo y Manuel López, los que después de haber permanecido durante cinco días detenidos y habiendo sido objeto de las mayores vejaciones que en informe detallado presentamos más abajo, han sido puestos en libertad y reintegrados a sus puestos en este Comité Regional. A pesar de esto será necesario destacar la gravedad e importancia de este hecho y el abuso de autoridad que supone la detención de nuestros compañeros, de los que durante cuatro días no hemos sabido nada en absoluto. Este Comité Regional hizo insistentes reclamaciones para que se averiguara el paradero de estos compañeros, además del chofer que les conducía y del coche que fue requisado por las fuerzas de esa División que nos ocupa. A tal extremo que este Comité Regional se dirigió al jefe de Estado, al Gobierno y a las autoridades militares del frente de Aragón, por medio de telegramas, solicitando una intervención rápida para lograr averiguar el paradero de estos compañeros. Hasta el pasado día 25 por la tarde no se supieron noticias exactas del lugar en que se hallaban, que fue comunicado por el gobernador de Aragón ante las conminaciones que se le venían haciendo, pero de nuevo nos fue comunicado que dichos compañeros se hallaban retenidos por la 11 División, la que negaba toda autoridad al gobernador general de las provincias aragonesas.

»La gravedad e importancia de este hecho no puede escapar a nadie, si se procede de forma tan ilegal contra la representación máxima Con federal en Aragón, y se la tiene ignorada de todos los compañeros durante tantos días es posible comprender que los pueblos hubiesen podido llegar a adoptar medidas de violencia ante estos atropellos incalificables. Evitar esto y lograrlo como así ha sido, fue el principal objetivo de este Comité Regional.

»Aún sin saber el resultado de la entrevista tenida por la antedicha delegación con el gobernador general, fueron cursadas inmediatamente las oportunas órdenes de que por ningún concepto los compañeros de las comarcas se decidiesen a actuar en ningún sentido, sino que esperasen indicaciones de los miembros del Comité Regional que estábamos en libertad.»

He aquí lo que han manifestado los compañeros que durante cinco días han permanecido secuestrados por las fuerzas de la 11 División, al ser puestos en libertad:

«En la mañana del día 12, por acuerdo del Comité Regional, nos trasladamos a Caspe para entrevistarnos con el gobernador general de Aragón; como quiera que por razones que se nos dieron no fue posible celebrar la entrevista en dicha hora, se nos indicó que seríamos llamados aquella misma tarde, por cuyo motivo regresamos a Alcañiz para dar cuenta al Comité Regional de nuestra gestión y esperar la llamada del gobernador. Entre cinco y seis de la tarde fuimos llamados por teléfono, e inmediatamente nos pusimos en viaje hacia Caspe los compañeros Muñoz, López y Vallejo con un chofer de la Colectividad de Transportes, observando al pasar por la carretera que las fuerzas de la 11 División comenzaban a tomar posiciones y atrincherarse.

»Llegados a Caspe nos entrevistamos con el gobernador general de Aragón, transcurriendo nuestra conversación en términos cordiales., Seguidamente, para darle la seguridad de que nada ocurriría en Aragón, se le comunicó que la CNT el día siguiente, tenía convocado un Pleno de comarcales en Alcañiz, para lo cual se le pidieron toda clase de garantías para que los compañeros delegados que viniesen al mismo no fuesen molestados en absoluto. A este respecto le manifestamos al gobernador que de no celebrarse el Pleno convocado la desorientación entre los pueblos cundiría, pudiendo dar lugar, incluso, a que si las provocaciones de que venían siendo' objeto persistían, por no haber podido reunirse para tomar acuerdos en uno u otro sentido se provocase una situación que nosotros estábamos interesados en evitar. El gobernador tuvo en cuenta nuestras manifestaciones y prometió conceder toda la clase de garantías que nosotros pedíamos, dando con esto fin a la entrevista.

»Como teníamos en cuenta lo observado al venir a Caspe y los preparativos que la 11 División hacía, solicitamos la autorización correspondiente para poder salir de Caspe con toda clase de garantías que permitiese nuestro traslado a Alcañiz. Por parte del nuevo gobernador se nos facilitó un salvoconducto redactado con las necesarias condiciones para que no fuésemos objeto de ningún obstáculo. Con esa confianza nos pusimos en viaje y, efectivamente, el control de guardias de asalto que había a la salida de Caspe nos permitió pasar; pero cuando llegamos al control primero que las fuerzas de la 11 División habían establecido ya en la carretera fuimos detenidos, obligándosenos a esperar a que se personase en la referida guardia el comandante que aquella noche tenía a su cargo todas las guardias que en las inmediaciones de Caspe había establecido la 11 División. En esa situación permanecimos dos horas aproximadamente, hasta las once y media de la noche, llegando por fin el comandante Carreras, el cual, al visar nuestro salvoconducto opuso algunos reparos y nos indicó la conveniencia de que fuéramos a proveernos de otro salvoconducto que ofreciese más garantías. Así lo hicimos, y creyéndonos ya perfectamente documentados nos pusimos de nuevo en viaje hacia Alcañiz y otra vez fuimos detenidos, haciéndonos volver a Caspe sin que los controles militares que tenía establecidos la 11 División nos permitiesen pasar. De nuevo en Caspe nos personamos otra vez en el despacho del gobernador para informarle de los inconvenientes que se nos ponían y de la escasa autoridad que para las fuerzas de la 11 División ofrecía la firma del gobernador. El secretario del gobernador, que fue a quien comunicamos el último entorpecimiento, se encargó de realizar gestiones para conseguir definitivamente, y por tercera vez, que se nos dejase el paso libre hasta nuestro destino. Ya no nos cupo lugar a dudas de que todo estaba perfectamente normalizado y con el compromiso de los militares para dejarnos pasar; por lo cual volvimos a ponernos en viaje Y justamente cuando llegamos al control de referencia de la 11 División se nos detuvo, pero esta vez con la agravante de no dejarnos en libertad, reteniéndonos hasta el amanecer, a cuya hora, convenientemente escoltados, fuimos conducidos al lugar conocido por la Torre del Bosque, situada a nueve kilómetros de Caspe, a la orilla del Ebro, en la parte oeste de dicha población, en cuyo lugar, a juzgar por los preparativos que se habían hecho, temimos ser ejecutados sin formación de causa, en la forma más vil y cobarde que concebirse puede. No fue así y en su defecto se nos recluyó en una bodega que chorreaba agua por todas partes, y aunque protestamos de aquel trato desconsiderado e inhumano fuimos advertidos de forma despectiva y violenta para que dejásemos de protestar y penetrásemos en ella. Forzosamente tuvimos que hacerlo así y seguramente para que no se nos ocurriese escapar se colocó a nuestra vista un puesto de guardia.

»En aquel recinto hemos permanecido secuestrados cinco días y en la mayor parte de este tiempo hemos visto como desayunaban los soldados sin que a nosotros se nos trajese alimento alguno. A la hora de comer, excepción hecha de algunos días, se nos han hecho comer las sobras de los soldados que nos custodiaban. No se nos facilitaron mantas ni nada que pudiese preservarnos de la humedad y del agua existente en aquella bodega; como tampoco se nos daba de comer tenemos necesidad de protestar enérgicamente del trato brutal de que hemos sido objeto, sólo comparable al que se daba a los detenidos en épocas de cruenta represión dictatorial.

 »Podemos afirmar, ya que ello ha sido declaración del propio gobernador general de Aragón, que nuestra detención era ignorada por todos, hasta por los representantes de la autoridad máxima del Gobierno de la República. Tanto es así, que en esas condiciones se ha hecho posible que circulasen infinidad de bulos acerca de nuestra desaparición, bulos que trataron de desvirtuar infructuosamente, sin pruebas ni datos, en el periódico El Día de Caspe.

»Al cuarto día de nuestro secuestro en aquellos parajes fue llamado el secretario general del Comité Regional de la CNT, compañero Francisco Muñoz, para ser interrogado por un juez militar. Aunque de lo declarado no se levantó el atestado correspondiente, es necesario afirmar que se le amenazó de muerte si no respondía afirmativamente a cuanto se le preguntaba. El juez que le interrogó es capitán y se apellida Torres, el cual se hacía acompañar por un teniente cuyo nombre ignoramos. En este asunto intervenían exclusivamente los jefes de la 11 División, ya que hasta nosotros llegaron los nombres de Carrera, Líster, Trigo, más el susodicho Torres como partes interesadas en que nuestro secuestro permaneciese ignorado. Durante el interrogatorio a que fue sometido el compañero Muñoz se le quiso hacer responsable de cuantos hechos acontecieron en Aragón desde tiempo inmemorial; se intentó poner en evidencia su calidad de antifascista, obligándole a relatar minuciosamente 'la forma en que salió de Zaragoza y el por qué había marchado de la zona facciosa. No fueron tan sólo para nuestro compañero secretario las injurias y los insultos más soeces, sino que el mencionado juez militar, Torres, se permitió de un modo insultante, motejarle de cobarde e irresponsable, añadiendo a todo ello un léxico plagado de frases groseras hacia el comandante jefe de la 25 División Antonio Ortiz.

»Convencidos de que todas las coacciones y amenazas resultarían vanas para que ninguno de nuestros compañeros cargase con la responsabilidad de hechos que no habían cometido ni en los que no tenían participación, el juez militar ordenó de nuevo fuese reintegrado el compañero Muñoz a la bodega en que se hallaba recluido con los otros camaradas.

»Hay que advertir que esta misma División tenía otros dos lugares de encierro en los que se hallaban 13 y 24 detenidos respectivamente. A uno de los detenidos, el compañero Custodio Gracia, se le ocuparon una cartera con documentación y mil cien pesetas, un encendedor y un cinturón que no le han sido devueltos.

»Cuando el gobernador general de Aragón pudo averiguar donde nos hallábamos envió una sección de fuerzas del Orden Público, mandadas por un teniente para que fuésemos trasladados a su presencia. Al ser requeridos para que diésemos nuestros nombres al referido juez, Torres, uno de los guardias preguntó si había alguna novedad, contestándole con un tono airado que había muchas novedades: entonces, dirigiéndose a nosotros, manifestó que tenía un gran disgusto en dejarnos en libertad y que aunque la partida había sido ganada por nosotros, que tuviéramos en cuenta que cuando nos encontrásemos de nuevo, el que antes disparase su pistola sería el que decidiría la contienda. Agregó que su deseo hubiera sido "darnos el paseo", desatándose en improperios y vejámenes para la mayoría de los detenidos que en su presencia nos hallábamos, llegando a calificar de "cabrón, hijo de puta y asesino" al compañero Ramón Royo y dos compañeros más de Olite, usando el calificativo general de asesinos con el resto de los detenidos, sin que para ello se adujera prueba alguna.

»Entre los detenidos había un periodista, apellidado Marsach que, herido en el frente había sido dado de alta en un hospital. A consecuencia de su herida se le había formado una úlcera que le dificultaba las digestiones, no pudiendo ingerir, por lo tanto, otros alimentos que no fuese leche. Mientras permaneció secuestrado no recibió asistencia médica ni los necesarios alimentos que su salud exigían, llegando en las últimas noches de su permanencia en la bodega a sufrir grandes dolores que no tuvieron en cuenta los responsables de la 11 División.»

Hasta aquí el informe que nuestros compañeros han dado de su detención, de la que dimos conocimiento mediante telegrama a las autoridades de la República para que se averiguase el paradero de ellos, ya que todo hacía suponer se hallaban detenidos de forma arbitraria y sin procedimiento legal alguno.

En la mañana del jueves día 12, sin mandato legal ni orden alguna que justificase tal actitud, irrumpieron en el domicilio del Comité Regional de la CNT gran cantidad de fuerzas de la 11 División, al frente de las cuales iban un comandante apellidado Arroyo y un comisario político de uno de los batallones de la Cien Brigada Mixta, los que procedieron a efectuar un registro en dicho local, siendo advertidos por los compañeros que quedaban del C. R. que debían llevar orden expresa y escrita para hacer tal registro, suscrita por la autoridad civil a cuyo fuero, como paisanos, nos hallábamos sometidos.

Por lo tanto, el que fueran fuerzas militares las que realizaban tal diligencia fue motivo para que se consultase al gobernador general de Aragón, el cual, por teléfono y en presencia nuestra, desautorizó a los oficiales que mandaban las fuerzas que habían entrado en nuestro domicilio social y advirtió que de ninguna forma se llegase a la incautación o clausura del referido centro. A tal medida, el comisario antedicho manifestó que a él no le importaba en absoluto el gobernador militar, ya que tenía órdenes secretas que forzosamente tenía que cumplimentar. Horas después secundaron la labor de los elementos militares fuerzas de Orden Público, que practicaron detenciones, encontrando algunas armas en el local.

A la vez se procedía en todos los centros sindicales de la CNT-FAI y Juventudes Libertarias a efectuar idénticos registros y detenciones que en ellos se hallaban.

En la tarde del mismo día, encontrándose reunidos en la Casa Consistorial el Consejo Municipal en Pleno, para tratar de la contestación que tenía que enviar al saludo que el gobernador general de Aragón había remitido al Consejo General de Alcañiz, se presentó un comisario con fuerzas a sus órdenes y exhibiendo una autorización del juez de Instrucción de la Plaza, procedieron a efectuar un cacheo en todas las dependencias del referido Consejo, notificándoles que mientras no se diesen por terminados los cacheos permanecían detenidos los consejeros en el salón de sesiones en que se hallaban. Una vez terminado el registro se les comunicó que quedaban detenidos y a disposición del gobernador por haberse encontrado determinada cantidad de plata en moneda de cinco pesetas, cantidad que el Consejo Municipal había llevado repetidas veces al Departamento de Hacienda del Consejo de Aragón en Caspe para que en él le aclaras en el alcance de la disposición que prohibía tener plata. Después de permanecer detenidos en el Consejo Municipal durante más de cuatro horas, una sección de guardias de asalto los trasladó a comisaría y de allí a la cárcel. El día siguiente vino el juez a tomarles declaración para determinar si había lugar a procesamiento; seguidamente fue llamado y trasladado el presidente destituido de la cárcel al Consejo Municipal para que ante una comisión gestora, nombrada según acreditaban sus credenciales por el teniente coronel de la plaza, hiciese entrega de los fondos municipales. Dicha comisión gestora está integrada por cuatro consejeros: Angel Sanz Navarro, de Izquierda Republicana; Pascual Noguera Gómez y Rafael Sánchez por la UGT y Fabián Gil Barberán del Partido Comunista, haciendo constar que de esta comisión solamente hay uno que sea vecino de la localidad. Con los consejeros fue detenido también todo el personal empleado en las oficinas y dependencias del Consejo Municipal.

El último registro practicado en el local de la CNT dio como resultado el hallazgo de una cantidad aproximada de trescientos jamones, que obraban en poder del Comité Regional como depósito del pueblo de Segura de Baños, que había tenido que ,ser evacuado hacía unos meses por hallarse enclavado en la línea de fuego de determinado sector del frente. Como de dichos jamones existía en poder del C. R. a la vez que en el del Consejo Municipal del mencionado pueblo recibo de la entrega de los mismos, que deberían ser devueltos cuando el citado Consejo Municipal estimase necesario. Los compañeros del C. R. no creyeron oportuno oponerse a la incautación practicada por las fuerzas de la 11 División, pues comprendían que ni aun él tenía autoridad ni derecho para disponer de los mencionados jamones.

Con este hallazgo se ha especulado de una forma insultante contra la moralidad y honradez de la organización confederal, ya que sabiendo cómo se advirtió a las fuerzas que se los llevaron que dichos jamones pertenecían a los evacuados del referido pueblo, éstas los exhibieron amontonados en el patio del Comité Regional, creando en el pueblo una aversión contra los compañeros de dicho Comité. Al mismo tiempo se recrudecía la persecución más sañuda contra los compañeros del Comité así como a todas las compañeras y familiares, entre ellos buen número de niños que sin ninguna consideración fueron detenidos y conducidos a la cárcel, donde han permanecido dos días. Las mismas fuerzas, después de destrozadas las paredes y el suelo del edificio, desvalijaron las secretarías y habitaciones particulares, destrozando algunos muebles y llevándose ropas de uso personal así como diez máquinas de escribir y otros enseres de las secretarías. Esas mismas fuerzas se atrevieron a abrir la correspondencia dirigida al C. R. en presencia del compañero contador. También se incautaron los de la 11 División de siete automóviles, una camioneta y dos motocicletas, propiedad del Comité Regional y de los cuales existían patentes extendidas por la Delegación de Hacienda del gobierno de la República en Castellón. Igualmente se han incautado de todas las cabezas de ganado lanar pertenecientes a la Colectividad de Pastores, sin tener para nada en cuenta las constantes disposiciones que las autoridades de la República han dictado relativas a la reproducción y limitación del consumo de ganado.

Todos los detenidos han sido objeto del peor trato y de los mayores insultos contra sí y sus familiares, por parte de la 11 División que se ha comportado de manera incivil con el pueblo de Akañiz. Algún compañero, entre ellos Ramón Jallo, han escuchado de labios del comandante en jefe Líster, amenazas de muerte. Se ha procedido igualmente en Alcañiz, por parte de la 11 División, a la requisa de cuantos vehículos poseía la Colectividad de Transportes y a la intervención de los talleres en los cuales se hacen ahora las reparaciones de los coches de la 11 División, dejando sin servir las necesidades de los pueblos cercanos y de la localidad, que no pueden suministrarse de víveres, creando con ello un grave problema de hambre en los pueblos.

Tenemos datos elocuentes de cuanto ha acontecido en otros pueblos de Aragón por parte de otras divisiones además de la 11.

En Esplús, fuerzas de la 27 División -Carlos Marx- entraron desplegadas en guerrilla y haciendo fuego contra unos campesinos que se hallaban trabajando en la huerta. Seguidamente practicaron algunas detenciones, entre ellas las de varios milicianos de la 127 Brigada Mixta que se hallaban con permiso en dicho pueblo.

En Alcolea de Cinca, fuerzas de la misma División procedieron a la detención de los miembros del Consejo Municipal, exigiéndoles a la vez que fueran entregadas la mitad de las verduras y cincuenta litros de leche diarios. Un local habilitado para los ancianos de los pueblos próximos al frente, refugiados en el mismo y debidamente atendidos por la colectividad, fue incautado por las mismas fuerzas arrojando a la calle sin la menor consideración a los ancianos que en él se hallaban. También se incautaron de los locales de los Sindicatos y de Juventudes Libertarias, destrozando las banderas y colocando una marxista en el local de la Juventudes Unificadas, creadas en aquella misma fecha.

En Barbastro, el día 13 de madrugada, fuerzas de Orden Público, con elementos civiles del Partido Comunista tomaron por asalto la casa CNT-FAI incautándose de ella las fuerzas mencionadas y llevándose detenidos a todos los compañeros que en ella se hallaban. Las detenciones efectuadas en Barbastro ascienden a más de sesenta.

En Monzón las mismas fuerzas detuvieron a los miembros del Consejo Municipal, que fue trasladado detenido a Barbastro, siendo puestos en libertad los miembros de otros partidos y dejando presos a los de la CNT.

El día 12 del mismo mes se presentaron en el pueblo de Angüés fuerzas pertenecientes a la División Carlos Marx. Un kilómetro antes de llegar al pueblo apagaron las luces de los camiones y procedieron a desplegarse en guerrilla, como si se tratara de la ocupación de algún pueblo de la zona fascista. Haremos constar que en el citado pueblo se hallaban de guarnición las fuerzas de la Sección Cuerpo de Tren y Compañía de Intendencia de la 127 Brigada Mixta. Personadas las fuerzas de Carlos Marx en el pueblo, procedieron en primer lugar a efectuar un registro en el local del Sindicato único de Trabajadores de la CNT, incautándose de un aparato de radio y una máquina de escribir, destrozando las alegorías existentes en el mismo y la biblioteca. Después procedieron a la búsqueda y detención de los compañeros que constituían el Consejo Municipal, siendo detenidos cinco de ellos. Posteriormente y sobre las 11 de la noche emplazaron en el centro del pueblo, en lo que antes fue Iglesia cuatro ametralladoras. La iglesia servía de almacén de víveres de la Intendencia de la 127 Brigada y se hallaba custodiada por fuerzas de la misma. Éstas fueron invitadas a retirarse del local y a que les hicieran entrega de las llaves, a lo que se negaron ya que su pretensión no iba avalada por orden alguna ni siquiera por el jefe de la Brigada. Durante la noche y día siguiente se continuaron practicando los registros en domicilios particulares y cooperativas, apoderándose en el almacén del Comité Comarcal de Colectividades de treinta sacos de azúcar, algunos kilos de café y algunas aves de corral robadas de los corrales particulares. A las cinco de la tarde del día 13 marcharon del pueblo las referidas fuerzas, dejando en los vecinos al igual que en todos los pueblos por donde pasaron un recuerdo doloroso por los robos y atropellos de que habían sido objeto sus habitantes. Por último, en la mañana del día 13, sobre las nueve horas, un nuevo grupo de soldados de la misma Brigada se presentó en 'los locales de la Colectividad y encañonando a dos ciudadanos inválidos que estaban haciendo la distribución de los alimentos, se llevó la única máquina de escribir que quedaba en el pueblo, completando así el saqueo del día anterior.

Otro hecho lamentable ocurrió en la comarcal de Mas de las Matas. Cuando de este pueblo se dirigían a Alcañiz cuatro guardias de orden público del Consejo de Aragón, al llegar a las inmediaciones de esta población, los controles que minutos antes se habían establecido en las carreteras los detuvieron, siendo conducidos al cuartel general que la 11 División tenía en la carretera de Alcañiz a Caspe. Como los detenidos eran custodiados por un coche que marchaba delante con fuerzas de dicha División, supusieron -y para suponerlo tenían sobrados motivos dada la actitud nada correcta de quienes les detuvieron- que iban a ser fusilados. Bajo esta impresión, dos de ellos se tiraron del coche en marcha, yendo a caer en la cuneta y pudieron escapar aprovechando la oscuridad de la noche. Los otros dos continuaron su marcha en el coche sin que hasta la fecha se tenga noticias de su paradero.

Del pueblo de Valderrobres fueron detenidos los compañeros Jacinto Prades, Manuel Cardona y Sebastián Boltaina, los que se dirigían a Alcañiz con objeto de adquirir abono para la próxima cosecha. A su llegada a Alcañiz fueron detenidos, conducidos al cuartel general de la 11 División y enviados más tarde al lugar donde se hallaban secuestrados los compañeros del C. R., donde permanecieron hasta que fueron puestos en libertad estos últimos. Por referencias sabemos que quien efectuó la detención de estos compañeros y la incautación del coche que les conducía fue un capitán apellidado Benajes.

En Montalbán, fuerzas de la 30 División practicaron registros en los Sindicatos y en el Consejo Municipal, procediendo a la detención de varios compañeros y miembros del Consejo.

En Utrillas, las mismas fuerzas repitieron registros y detenciones. En Escucha prosiguieron los mismos registros en Sindicatos y en el Ayuntamiento, llevándose muebles y máquinas de escribir y fueron detenidos todos los compañeros del Consejo Municipal; poniendo en libertad solamente a los miembros de la UGT.

En Palomar de Arroyos, se practicaron igualmente registros y detenciones, entre ellas la del presidente del Consejo Municipal, llegando a llevarse como objeto delictivo unos pendientes de niña, de la hija del conserje del Sindicato.

En Muniesa, fuerzas de la 27 División, que hace un tiempo se hallan descansando en dicha localidad, realizan constantemente una labor destructora de las colectividades. Días pasados, los jefes de esa División organizaron un mitin invitando al pueblo, que percatándose de la maniobra que con el acto se perseguía no acudió, lo que fue motivo de que se suspendiera el mitin anunciado.

En los pueblos de la Hoz de la Vieja, Alcaine, Jasa y Obón, se practicaron registros que dieron por resultado el hallazgo de algunas escopetas viejas.

En Blesa, fuerzas de la misma División, durante la noche se dedicaron a embadurnar las paredes del pueblo con inscripciones despectivas para la CNT, la revolución y las colectividades. La misma noche se llevaron un carro que efectuaba el reparto de carne de la colectividad y pintaron sobre su toldo un gallo y debajo la inscripción «Este es el Comité de la CNT». Los compañeros del pueblo trasladaron el carro al jefe de la 27 División para que castigase a quienes se mofaban y desprestigiaban a una organización responsable. Disimulando mal la satisfacción que le producía aquel hecho, éste les contestó que no podía hacer nada en aquel asunto por no ser de su competencia.

Estas son las pruebas concluyentes que el Comité Regional de la CNT en Aragón presenta a las autoridades de la República para que se sancione a los que de forma tan incorrecta se comportan con los campesinos, quienes se esfuerzan constantemente para que nada falte en los frentes ni en la retaguardia. El resultado de este desenfreno (...) no tardará en observarse. Conocemos suficientemente a los pueblos aragoneses para poder afirmar que si en Aragón no cesan las provocaciones y las injurias que contra el pueblo y la organización confederal se cometen, si no se sanciona con energía a los que tan indignamente procedieron, si no se libera a los que el terror tiene presos, si no se reivindica plenamente la dignidad de una organización mancilla da por la maledicencia y las maniobras elevadas a odio, si no se restituyen todos los efectos y armas incautadas al pueblo, si no se garantiza el normal desenvolvimiento de nuestra organización, si no se respeta nuestra obra y nuestros hombres, estamos seguros de que los trabajadores aragoneses formarán un concepto demasiado desfavorable de quienes, teniendo obligación de administrar justicia, se dedicaron a favorecer el crecimiento innoble de un partido que, incapaz de lograr adeptos por el convencimiento, ha preferido tenerlos por el terror y la calumnia. (...)

(...) Esperamos que resuelva inmediatamente este enojoso asunto de la actualidad aragonesa, teniendo siempre en cuenta la realidad de nuestros frentes; que resulta monstruoso y criminal dejar desatendidos para dedicar las fuerzas del Ejército Popular a mantener e introducir una política que el pueblo repudia porque parece ser nacida para truncar sus libertades y sus conquistas, ya que en lograrlo cifra sus mayores afanes.»

Por el Comité Regional,
Francisco Muñoz

 

Anexo 2[2]

CONFEDERACIÓN REGIONAL DEL TRABAJO DE ARAGÓN, RIOJA Y NAVARRA
PLENO REGIONAL DE SINDICATOS DE ARAGÓN
Caspe, 11 septiembre 1937

Cuatro palabras

La relación de hechos que siguen a este prólogo, constituyen el proceso de la trayectoria de la CNT en el territorio liberado de Aragón.

Publicamos este folleto, no como un mero justificante de nuestra conducta; menos todavía como vehículo de acusación contra nadie; nos guía únicamente el deseo sincero de servir la verdad y de rendir cuentas al pueblo laborioso de la España leal.

Por espacio de diez meses, hemos sido los propulsores más destacados de la vida política, social y económica de la vida aragonesa. Esta situación nos granjeó el odio de unos y la simpatía de otros. En el transcurso de los acontecimientos hemos constatado que cometimos el tremendo error de haber .sido excesivamente confiados con quienes, simulando ser nuestros aliados y colaboradores, conspiraban sin descanso por el logro de nuestra eliminación. Pero la CNT siempre honrada y sincera, continuó su trayectoria sin percibir el puñal alevoso de la traición que, cual daga florentina, había de pulverizar un día su grandiosa obra de reconstrucción social.

Todavía se preguntan muchos cómo fue posible que esa obra colosal que representó el Consejo de Aragón pudiera ser derrumbada sin que nuestra Organización Con federal opusiera resistencia. Esto es fácil de comprender: nosotros queremos ardientemente ganar la guerra y por esta razón hacemos cuanto nos es posible para rehuir la lucha criminal y fratricida entre la familia antifascista.

Pero que conste bien alto. La CNT ha sabido perder conquistas bien sagradas; la CNT ha derramado y derrama mucha sangre; la CNT ha contestado a las agresiones del sectarismo político cubriéndose de gloria en Be1chite, Quinto, Puebla de Albortón, etc.; y, por último, la CNT no renuncia a seguir luchando por la total emancipación de la clase trabajadora.

El Comité Regional de Aragón se siente orgulloso de su labor, y dice al pueblo: nadie ha destruido nuestra obra, porque nadie la ha sustituido, tened esperanza y optimismo, que ya la verdad se va abriendo paso y pronto volverá a nosotros lo que la obcecación nos arrebató. No olvidemos que somos los forjadores de ese mundo que comenzó a surgir en la gloriosa epopeya del 19 de julio y cuyo término ha de ser el fin de toda clase de tiranías.

 

ORDEN DEL DÍA DISCUTIDO EN EL PLENO DE SINDICATOS

1. Informe verbal del Comité Regional y aprobación a lo que proceda del mismo.

2. Informe escrito que deberán traer todos los sindicatos, relatando de la forma más concreta posible su situación e incidencias si las hubo.

3. Nombramiento del Comité Regional con arreglo a los acuerdos de organización, o sea a razón de cuatro compañeros por provincia.

4. Localidad que se considera más conveniente para residencia del Comité Regional.

5. ¿Cree la organización que debe seguir publicándose "Cultura y Acción»? Caso afirmativo nombramiento de cuerpo de redacción.

6. ¿Qué relaciones y forma de colaboración estima la organización deben existir entre ella y los consejos municipales, provinciales, regionales y demás organismos de carácter oficial en que se solicite su colaboración?

7. Siendo indispensable reorganizar y prestar una mayor atención a los sindicatos, ¿procede dar ingreso en los mismos, previa la natural depuración, a cuantos trabajadores colectivistas o individuales lo soliciten, aun cuando pertenecieran antes del 19 de julio del 36 a otros sectores o no estuvieran en ninguno?

8. ¿Qué relaciones y control deben existir entre los sindicatos y las colectividades de trabajadores?

9. Conveniencia de estructurar los comités de enlace CNT-UGT.

10. Asuntos generales.

 

Relación de acuerdos recaídos en el Pleno Regional de Sindicatos de Aragón, celebrado en Caspe los días 11 y 12 de septiembre de 1937.

Celebrada la primera sesión en el local de Oficios Varios y las dos siguientes en el teatro Goya de la localidad.

Son numerosos los delegados que asisten a esta gran asamblea. De todos los rincones de Aragón liberado acudieron representaciones de los Sindicatos de la CNT deseosos de conocer el desarrollo de los acontecimientos y contribuir con su esfuerzo al levantamiento de la Organización Confederal de Aragón.

A las 4 de la tarde, declara abiertas las tareas del Pleno el compañero secretario del Comité Regional.

En esta hora solemne, de gran emoción para el proletariado aragonés, dice, ante el avance triunfal de nuestras fuerzas en el frente de Aragón, propongo al pleno, el envío de diferentes telegramas a las Divisiones Confederales, felicitándolas por el tesón que han puesto en la lucha. Asimismo considerando que después de los últimos acontecimientos se ha producido una injusta represión en contra de los militantes de la CNT, propongo también el envío en nombre del pleno, de un saludo cordial y revolucionario a los compañeros que tenemos detenidos en las diferentes cárceles que el gobierno ha establecido en Aragón.

Estas proposiciones son aceptadas por aclamación por toda la asamblea.

Seguidamente se pasa a nombramiento de mesa de discusión que recae en: Comarcal de Sástago para presidir; Albalate de Cinca, secretario de actas y Alcañiz-Construcción, secretario de palabras.

Constituida la mesa, el secretario del C. R. de lectura al informe de la gestión realizada por el C. R.: Dice así:

INFORMES PRESENTADOS POR EL COMITÉ REGIONAL DE LA CNT y DE LOS CONSEJEROS QUE HAN REPRESENTADO A LA CNT EN EL CONSEJO DE ARAGÓN DANDO CUENTA DE SU GESTIÓN AL PLENO DE SINDICATOS, CELEBRADO EN CASPE, LOS DÍAS 11 Y 12 DE SEPTIEMBRE DE 1937.

 

INFORME DEL COMITÉ REGIONAL

Iniciado el movimiento subversivo el 19 de julio de 1936, vencido el proletariado aragonés por los facciosos, el pueblo catalán, dueño de la situación en aquella región y consciente de los momentos que España vivía en aquella hora grave, organizó con toda rapidez sus efectivos militares y revolucionarios, para acudir y expulsar de nuestra región, a los fascistas que en mala hora se habían adueñado de ella. Columnas de heroicos milicianos acudieron en nuestro auxilio. Todas ellas estaban constituidas por compañeros de diversos matices y todos ellos rivalizaban a la vez por apuntar éxitos a la honrosa causa antifascista.

Por motivo de esta lucha nuestras milicias lograron adentrarse hasta el mismo corazón de Aragón. Pueblos y más pueblos se liberaron, pasando a ocupar el primer plano en la administración de los mismos las organizaciones obreras y partidos antifascistas.

En estas circunstancias, rota circunstancialmente la autoridad del Gobierno de la República, que radicaba por aquel entonces en Madrid, no faltó en ningún lugar el elemento incontrolado, y en mayor cantidad que en ninguna parte se asentó en Aragón, quien, situado entre Cataluña y Levante, facilitaba el acceso de estos indeseables en la región por ofrecer toda una serie de dificultades para contar con el apoyo del Gobierno, ya que éste tenía que atender necesidades más apremiantes en otras provincias. Había que ir ordenando una situación que, por ser de guerra contra el fascismo, c;,a necesario liquidar de una manera definitiva.

Era preciso imponer un orden revolucionario, un orden que obstaculizase la obra nefasta y catastrófica que realizaban los que, al socaire de la revolución, pretendían hacer su agosto. Había que terminar también con las determinaciones que cada pueblo de por sí adoptaba.

Y en estas condiciones colocadas las cosas, no existiendo cohesión entre las organizaciones antifascistas regionalmente ni siquiera por provincias, se hacía necesario que alguien iniciase alguna actividad tendente a terminar con la desorganización de los primeros días, para que así se pudiesen abastecer los pueblos de los artículos que necesitaban y para que nadie, en nombre de ningún partido ni organización, procediese con los pueblos de una forma caprichosa, requisando sin control y colocando en triste situación a los que de forma desinteresada se asociaban al dolor español y laboraban activamente por atajar el mal que aquejaba a nuestro pueblo.

Entonces fue la CNT la que marcó la pauta. El día 29 de agosto del 36, previa convocatoria hecha por algunos de los que formaban parte del Comité Regional de Zaragoza, se celebró el primer Pleno de Sindicatos de Aragón, en Caspe. El salón donde se celebró este comicio, estaba completamente atestado de delegaciones de los pueblos aragoneses, y fueron ellos, no los comités, los que determinaron la conducta que tenía que seguir nuestra organización en bien de la guerra y por el mejor éxito de nuestras concepciones constructivas, de acuerdo con las demás fracciones antifascistas, en nuestra retaguardia, que a partir de aquel momento se transformaba de burguesa que había sido en proletaria.

De ese Congreso salió nombrado el Comité Regional y se empezó a actuar de una manera responsable como organización en Aragón.

Puesta en marcha nuestra gestión, hemos de hacer constar que al no existir en Aragón organismos rectores, los pueblos, hasta aquellos que no estaban encuadrados en la CNT, acudían a nosotros a consultarnos sobre asuntos, y a interesar apoyo para llevar a cabo determinadas empresas que no se decidían a realizarlas ante el temor de que se les sabotease por algunos de los que nunca están conformes con nada.

Nosotros a todos atendimos, lo mismo a amigos que a extraños, y hoy, transcurridos 14 meses de lucha, ningún pueblo aragonés puede acusamos de haber sido parciales en nuestra gestión, ni de haber sido elementos que, aprovechándose de las circunstancias, hayamos coaccionado a nadie para obligarles a coger nuestro carnet sindical.

Cúmplenos hacer resaltar que con organismos políticos de Aragón no pudimos, en los primeros meses, entrar en relación de ninguna manera. Sabíamos que en España funcionaba el Frente Popular, pero sabíamos, también, que en Aragón (ignoramos por qué causas) este organismo no daba señales de vida. Hubimos de acometer, por tanto, una acción por nuestra cuenta y riesgo, pero no por ello desistimos en buscar hasta encontrar a los componentes de las otras organizaciones.

De esta forma estuvimos actuando algún tiempo, hasta que por necesidades de la región, ante la multitud de problemas que se presentaban a diario, se concibió un nuevo sistema de organización que regulara el normal funcionamiento de los pueblos aragoneses.

A tal efecto, el Comité Regional de la CNT convocó un Pleno Regional de Sindicatos en Bujaraloz, para ver de constituir en Aragón un consejo regulador de nuestra economía. Y el Pleno se pronunció de acuerdo con esta concepción, conviniendo en que la responsabilidad de la constitución del Consejo tendría que ser compartida con las fracciones antifascistas que tuvieran existencia en la región.

Para tramitar estos acuerdos fue comisionado el Comité Regional, el cual sostuvo varias entrevistas con los compañeros del Frente Popular de la provincia de Huesca, único organismo que, aunque con muchas deficiencias, existía en Aragón. Estos compañeros cuando conocieron nuestra iniciativa la vieron bien porque ella tendía a terminar con todo género de anomalías que a diario se sucedían en Aragón, pero como se debían a sus organismos nacionales quedaron en consultar el caso con ellos y cuando obtuvieran contestación nos comunicarían concretamente su determinación.

No obstante esta contestación, como urgía una solución rápida al asunto, la CNT decidió constituir el Consejo y asumió para sí al constituirlo toda la responsabilidad. Se constituyó el Consejo, pues, con hombres de la CNT y seguidamente comenzaron las gestiones con el Gobierno de la República para conseguir su legalización. En la realización de estas comisiones participaron también los compañeros del Frente popular y entre todos apuntaron al Gobierno la conveniencia de constituir el Consejo, deshaciéndose unos y otros en multitud de razonamientos para conseguirlo.

Tras las gestiones vino la legalización y con la legalización la incorporación del Frente Popular al Consejo, convenida después de verificadas algunas comisiones y acordadas las condiciones en diferentes reuniones celebradas al efecto.

Nadie mostró en aquellas primeras gestiones y reuniones el menor recelo. Todos nos expresamos en términos de gran cordialidad y sensatez; a partir de entonces parecía ser que en Aragón se imponía el buen sentido y que todo iba a discurrir por cauces rectos y responsables.

Cuando el Consejo nació estaba desnudo. Era preciso apoyarlo para que pudiera actuar y por parte de la CNT se le asistió convenientemente para que pudiera iniciar sus actividades con alguna garantía. Se le proveyó de máquinas de escribir, despachos y otros utensilios necesarios. Asimismo se gestionó la adquisición de una imprenta para que el Consejo pudiera editar un portavoz diario que sirviera de exponente de todas sus actividades, y a la vez fuera el fiel intérprete de las aspiraciones del pueblo aragonés. Todo se hacía con la mejor buena fe y jamás la CNT presentó factura del apoyo que prestara al Consejo.

Firmada por todos los consejeros, tanto de la CNT como del Frente Popular, una vez en funciones de gobierno, se redactó la declaración política del mismo, se imprimió y se distribuyó por Aragón y por todas las provincias de España que están liberadas del fascismo. También la prensa nacional hizo comentarios de la constitución y demostraba en sus escritos su adhesión a la política que, a partir de aquel momento, se iba a seguir en Aragón.

Sin discrepancias, pues, el Consejo inició su vida oficial. Cada departamento se dedicó a sus funciones peculiares y cada cual buscó la solución de sus problemas respectivos. Afirmamos, en contra de lo que la prensa haya podido decir, que el Consejo de Aragón no tenía un matiz netamente confederal. Si repasamos todos los boletines oficiales del Consejo, pronto podremos advertir que el Consejo ha sido de todos, puesto que todos han dictado disposiciones tendentes a regular los asuntos que específicamente les correspondían. Por lo tanto la CNT responde de la gestión de los compañeros que le han representado en el Consejo, de ninguna manera responde de la gestión del Consejo en su conjunto.

Todo el Consejo se desenvolvió normalmente mientras en el poder estuvieron representadas las organizaciones proletarias. Se celebraban reuniones con el Frente Popular, se tomaban acuerdos y todo discurría en medio de la mayor armonía. No podemos afirmar si había sinceridad en el Frente Popular. Únicamente nos remitimos a los hechos y ellos serán los que ante la opinión juzgarán la conducta de cada uno.

Cuando el Gobierno de Largo Caballero cayó, las cosas fueron cambiando. Si hasta entonces las atribuciones del Consejo estaban definidas, a partir de entonces dejaron de estarlo y con frecuencia por la presidencia del Consejo éramos citados a reunión con el Frente Popular para decidir las atribuciones del Consejo.

Advertimos a partir de entonces que el primitivo entusiasmo manifestado por el Frente Popular hacia el Consejo había decrecido notablemente; la obra realizada por nuestros departamentos ponía de manifiesto nuestra capacidad superior y Aragón en peso veía en nuestros hombres del Consejo los constructores de un edificio social fuerte e indestructible.

No queremos ser nosotros los que de una forma caprichosa hablemos. Los compañeros que han actuado como consejeros, con los datos que han presentado a la hora de liquidar al Gobierno, demostraron si ha habido o no acierto en su gestión. Del Frente Popular no podemos decir nada. Sólo sabemos que ninguno estuvo detenido, cuando el Consejo fue disuelto y los nuestros, sí. Seguramente lo harían bien.

Volviendo a la relación de hechos, al no existir unidad de criterios, ni la misma interpretación en lo que se refiere a las atribuciones del Consejo, por la CNT y por el Frente Popular se acordó desplazar una delegación a Valencia para que se entrevistase con el Gobierno, al objeto de que éste aclarase la situación del Consejo de Aragón.

La entrevista no pudo celebrarse porque el automóvil que llevaba a los compañeros del Frente Popular sufrió un accidente y dos de sus ocupantes perdieron la vida.

Posteriormente nos volvimos a reunir. Parecía ser que el Frente Popular discrepaba en lo de la comisión, pero en esta misma reunión se acordó el volverla a realizar. Se realiza ésta una vez terminada vuelven los comisionados a Caspe y cuando se iba a dar cuenta de las gestiones, un representante del Frente Popular dice que no vale la pena que hablemos pues aunque el Frente Popular ha firmado pactos y acuerdos con la CNT, lo hacen de una forma irresponsable, porque la realidad era que en el seno del Frente Popular no había acuerdo de conjunto. Para liquidar aquella situación había convocado el Comité Regional del Frente Popular un Pleno Regional de todas las organizaciones adheridas en Barbastro, haciendo extensiva esta convocatoria a los parlamentarios aragoneses.

De esta forma se ciscaban en los acuerdos que el Frente popular había tomado conjuntamente con la CNT: los actos de propaganda que había que realizar para popularizar el Consejo quedaban sin efecto; sus mismas notas publicadas en su órgano el Día desautorizando a los que hablasen mal del Consejo, como asimismo a los que hiciesen gestiones a espaldas de los organismos responsables, quedaban de la misma forma sin ningún valor.

¿Quiénes eran los que tal maniobra urdían en la sombra? ¿Era el Frente Popular? ¿Eran los parlamentarios aragoneses? ¿Era el Partido Comunista?

Y a esto tendía el célebre Pleno de Barbastro. A desarticular a la CNT; a colocarla en una situación difícil a fin y efecto de que pasase a ser de organismo influyente a postergado.

Decíamos que al Pleno de Barbastro acudieron los parlamentarios aragoneses. Nadie los conoce en Aragón. En los momentos críticos en que Aragón los necesitaba, estos parlamentarios no estaban. En Aragón sólo había trabajadores que ansiosos de liberar a la región y a España, empuñaban las armas y las herramientas de trabajo y en silencio iban construyendo, laborando por conseguir una economía fuerte; mientras, los diputados y los prohombres de la política regional permanecían lejos de Aragón esperando que el momento de peligro desapareciera para venir como las aves de rapiña a clavar sus uñas en nuestra carne.

Por esto, en el Pleno de Barbastro que se celebraba al ano y pico de iniciada la guerra, solventadas ciertas cosas y considerando que la situación más grave de nuestra guerra ya habla desaparecido, se determinaron en contra del Consejo por el solo motivo de que éste nació bajo las inspiraciones de la CNT. Representantes ellos de la burguesía, no podían permitir que una institución como la del Consejo que había nacido para defender los derechos de la clase trabajadora tuviese vida legal. La fase más pronunciada de la revolución había sido solventada por las autoridades de la República en otras regiones y Aragón no podía ser una excepción en la regla. Y a esto vinieron a nuestra región los diputados a conspirar contra el Consejo y a posibilitar su disolución.

No podía el Consejo ser disuelto sin encontrar una fórmula que cubriera las apariencias. Y esta fórmula fue encontrada por el Partido Comunista.

Cierto día, la prensa comunista de Valencia anunciaba a grandes titulares que determinada organización extremista preparaba un complot en combinación con fuerzas fascistas contra el Gobierno.

No terminó con esto la nota alarmista. El Gobierno, informado al parecer por los comunistas, también comunicó a la opinión a través de la prensa en una nota oficiosa que se preparaba un movimiento subversivo contra el Gobierno y sus instituciones.

Al unísono de estas notas la prensa marxista inició una campaña a fondo contra el Consejo de Aragón, titulando su labor de catastrófica y haciendo responsable de esta catástrofe a la CNT. Esta prensa tomaba como base para realizar esta campaña el Pleno que el Frente Popular había celebrado en Barbastro.

Por aquellos días todo hacía concebir que por elementos interesados en ello, se preparaba una maniobra de gran envergadura en contra de la CNT, ya que todos los ataques y notas de la prensa marxista convergían precisamente en contra de lo que son concepciones de nuestra organización. Por tal causa, entre la prensa nuestra y la marxista se estableció una gran polémica, y mientras nosotros pedíamos concreción en las acusaciones que- de forma indirecta se nos hacían, los otros contestaban vagamente y seguían afirmando que el complot existía y que todas las organizaciones venían obligadas a colocarse al lado del Gobierno para que semejante conspiración fuese reducida inmediatamente.

Colocadas las cosas en este terreno, la Organización Confederal de Aragón, por acuerdo de un Pleno de Comarcales, decidió desplazar una delegación a Valencia con documentación suficiente para contrarrestar la labor sectaria que se venía realizando. Y con estos documentos la prensa confederal demostró ante la opinión que cuanto los demás decían no tenía ninguna base real y todo era hijo de una maniobra que tendía a desbaratar la obra que un pueblo laborioso había realizado con su propio esfuerzo.

Pero una vez más se ha demostrado que no basta tener razón.

Interesados los sectores que nos atacaban en llevar su obra adelante y habiéndose planeado operaciones de gran envergadura en el frente de Aragón, grandes destacamentos de fuerzas son traídas a nuestra región, las cuales trayendo en principio atribuciones de orden público, se establecen en Caspe y Alcañiz, sedes del Consejo de Aragón y del Comité Regional de la CNT respectivamente. Por nuestra parte, acostumbrados por la guerra misma a observar este movimiento de fuerzas, no concedimos la importancia política que esto pudiera tener. Pero pronto notamos nuestra equivocación. Al día siguiente de establecerse en Caspe el cuartel general de la 11 División, nos vemos sorprendidos con que el mando de la misma organizó un acto de carácter político, al cual se opuso la delegación del Gobierno en Aragón, teniendo en cuenta el decreto del ministro de Defensa Nacional publicado en la Gaceta prohibiendo a los militares hacer obra de proselitismo político, tanto en los frentes como en la retaguardia. El jefe de la División -Líster- no quiso tener en cuenta estas disposiciones gubernamentales e hizo todos los preparativos para celebrar el acto. Como esto significaba una provocación demasiado descarada dirigida contra la institución oficial de Aragón en su propia residencia, la delegación del Gobierno se dirigió esta vez al ministro de la Gobernación notificándole lo que estaba sucediendo en aquellos momentos en Caspe para que fuese él quien determinase en definitiva. La contestación del ministro no se hizo esperar: inmediatamente remitió un telegrama a la delegación del Gobierno dándole orden de que suspendiese el acto organizado por la 11 División. La División aceptó a regañadientes la orden ministerial prometiendo que este acto se celebraría al día siguiente, dando a entender que le quedaban pocas horas de existencia al Consejo de Aragón.

Efectivamente el jefe de la 11 División no se había equivocado. A las primeras horas del día siguiente se recibió en la presidencia del Consejo un telegrama del ministro de la Gobernación en el que le comunicaba que el Consejo había sido disuelto y para sustituirlo nombraban un gobernador general que entendería en todos los asuntos que afectasen a la vida de nuestra región.

Todo había salido a pedir de boca a nuestros detractores. La CNT estaba totalmente cogida y ni protestar podía ante tamaña arbitrariedad. La delegación del Gobierno hizo la transferencia de poderes a José Ignacio Mantecón que había sido nombrado por el Gobierno para sustituir al compañero Joaquín Ascaso.

El nuevo gobernador fue llamando uno a uno a todos los consejeros y con ellos conferenció algunos instantes. Por la tarde reunió al Consejo en pleno para comunicarle oficialmente que ya había terminado su misión histórica. A continuación llamó a las organizaciones políticas y sindicales para notificarles el cambio político que se operaba en Aragón, y cuando a la nuestra le llegó el turno se le dieron toda clase de explicaciones, asegurando el nuevo gobernador a nuestros representantes que ninguna molestia ni represión se verificaría en contra del Movimiento Confederal.

¿Se decía esto de una forma sincera? Bien pronto pudimos constatarlo.

Cuando la delegación del Comité Regional se dispuso a salir de Caspe para su residencia, por uno de los controles que la 11 División había establecido en la carretera, fue detenida y a continuación secuestrada. De la misma forma que esta delegación fueron detenidos y secuestrados multitud de compañeros que se dirigían en comisión a consultarnos sobre la situación política de la región. Más de 40 compañeros estuvieron en uno de los olivares de Caspe esperando los resultados de una actuación sectaria.

En principio ni en Caspe ni en Alcañiz se dio cuartel a nuestros compañeros. Tanto las fuerzas de orden público como las de la 11 División, en cuanto se enteraban de dónde estaban los militantes de la CNT, sin averiguar si podían ser o no responsables de algún hecho delictivo, se dedicaban a detenerlos y hacerles objeto de las mayores vejaciones.

Por este motivo se produjo un estado de excitación en Aragón y en España que a los autores de esta represión les asustó su propia obra. Para liquidar este escándalo político, se puso en libertad a los detenidos que guardaban las fuerzas militares. Pero, amparados por una ley desconocida hasta el momento por la CNT, las fuerzas de orden público siguieron haciendo de las suyas, deteniendo a los militantes de la CNT y de la FAI y clausurando nuestros centros culturales y sindicales. De tal forma actúan estas fuerzas que debido al gran celo que en esa cuestión han puesto, hoy tenemos en diferentes cárceles de la región más de 400 presos, multitud de centros clausurados y la mayor parte de los Consejos Municipales destituidos.

El domicilio del Comité Regional también ha corrido la misma suerte que la mayor parte de los sindicatos de la región. Por las autoridades ha sido desahuciado, convirtiendo lo que había sido casa de la CNT y de la FAI en cárcel de los compañeros de la CNT y de la FAI.

Muchos compañeros de nuestras comarcas, por lógica precaución, han tenido que resguardar su libertad que está en peligro, en espera de conocer el resultado de las gestiones que lleva a efecto actualmente nuestra organización para afirmar nuestra existencia en Aragón.

Hasta la fecha se han realizado gestiones en Valencia cerca del Gobierno y en Aragón cerca del gobernador general. Como ya indicábamos en la circular que hemos cursado convocando este pleno, en todos los centros oficiales se nos ha prometido de una manera formal ir solucionando todos los problemas que tenemos planteados. De la misma forma, el Comité Nacional de la CNT, al objeto de facilitar el libre desenvolvimiento de nuestra organización en Aragón, decidió enviar aquí una delegación para que actuase hasta lograr coordinar las relaciones entre todos los sindicatos de la región. Ellos están aquí y os explicarán de la forma que el Comité Nacional piensa tramitar todas las cosas de Aragón.

Por el orden del día que tenemos que discutir, el Pleno ha de darse cuenta de la gran importancia que tiene el comicio que estamos celebrando. Ha de tener la virtud de colocar el pabellón Confederal a la altura que le corresponde estar. Se han de nombrar cargos y hay que procurar que estos recaigan en compañeros competentes. Hay que marcar pautas y éstas han de señalarse de acuerdo con los momentos que vivimos.

En lo que se refiere a los compañeros que hasta hoy hemos formado el Comité Regional, os deseamos mucho acierto en vuestras deliberaciones y acuerdos.

El Comité Regional

 

A continuación informan los consejeros que han representado a la CNT en el Consejo de Aragón, cuyos informes, muy breves, pero sí muy elocuentes reproducimos.

 

INFORME que da el compañero Aldanondo de su gestión al frente del Departamento de Abastos del Consejo de Aragón.

Cuando sólo hacía poco más de un mes que me había encargado del Departamento de Abastos, se decretó por el Gobierno de la República la disolución del Consejo de Aragón.

Poco puedo decir, pues, sobre mi labor personal al frente de dicho departamento, pero me complazco en afirmar que lo que he podido apreciar en mi corta estancia en él, es que los hombres que lo han regido anteriormente lo han hecho con gran competencia y con una visión clara de los problemas que plantea la revolución y la guerra, basándose siempre en los intereses generales de Aragón.

La misión específica del departamento es de sobra conocida: consistía en velar por la economía aragonesa, impidiendo que nuestros productos sirvieran para enriquecer a nadie y procurar por medio del intercambio, abastecer los pueblos de nuestra región de todo lo que produce su suelo y es necesario para vivir; podemos afirmar que estos objetivos fueron conseguidos en la medida de lo posible, si no se ha hecho más, no ha sido por incapacidad ni falta de interés sino por las muchas dificultades que se nos ha puesto al desempeño de nuestra misión por aquellos menos llamados a crearlas.

Podíamos citar multitud de casos de incautaciones de nuestros productos por la fuerza pública al paso de nuestros camiones por tierras no aragonesas; incluso fue incautado un barco entero que nos traía comestibles adquiridos por nosotros en el extranjero; por otro lado, dificultades sin cuento para exportar nuestros productos, llegándose incluso para justificar la negativa, a la incautación de nuestras exportaciones, alegando que eran mercancías robadas.

A pesar de todo esto proseguimos nuestra marcha, superando todas las dificultades; sólo lamentábamos que por esta incomprensión de los demás no pudiéramos surtir a los pueblos de Aragón en la medida que deseábamos y éstos necesitaban.

La labor desarrollada por el Departamento de Abastos en su aspecto mecánico, no es la que nos interesa en estos momentos, por no ser la más importante; es en su valor revolucionario principalmente donde reside su importancia, ya que coloca sus primeros jalones de la sociedad futura encauzándola por derroteros de justicia social.

Tendía nuestra política general de Abastos a emancipar al productor y consumidor de la tutela del intermediario, del comerciante desaprensivo, de los que al calor de la guerra se enriquecen en poco tiempo comerciando con la miseria del pueblo. Este objetivo fue totalmente conseguido, pues desde la entrada en funciones del Departamento de Abastos, el comercio libre dejó prácticamente de existir por ser un negocio ruinoso por quien lo realizaba, puesto que procurábamos a los pueblos de lo necesario a sus necesidades a los precios más bajos posibles; en estas condiciones el comercio privado no tiene razón de existir y se eliminaba por sí solo.

Gracias a nuestra actuación la vida en Aragón se mantenía a un nivel mucho más bajo que en ninguna otra región. Las consecuencias del cambio esperado por la disolución del Consejo, a pesar de ser tan recientes, las estamos tocando ya.

En el mes anterior a la disolución del Consejo se sirvió por el Departamento de Abastos a los pueblos, lo siguiente:

40.000 kg de arroz, a 0,70 ptas./kg.
15.000 kg de café, a 10,50 ptas./kg.
25.000 kg de patatas, a 0,47 ptas./kg.
20.000 kg de chocolate, a 1,85 y 2,10 la libra.

Así como otros artículos en menor cantidad que han sido suficientes para el buen abastecimiento de la región. El bacalao servido por nosotros a 3,25 pesetas el kg es una prueba elocuente de la bondad de nuestro sistema. Podrá argüirse que la tasa puesta a este artículo por la autoridad competente no difiere grandemente de los precios vendidos por nosotros, pero la realidad es otra, puesto que el bacalao se ha vendido esta semana en Caspe a 6,10 pesetas y todavía no tenemos noticias que se haya llevado a la cárcel a ningún comerciante ni tenemos esperanza de que se haga.

La disolución del Consejo ha venido en el preciso momento en que empezábamos a coger los frutos de nuestra labor; pues nadie ignora que los primeros meses de nuestra actuación hubo que vencer la resistencia natural de los pueblos acostumbrados a ser engañados siempre, pero que hoy ya, con plena confianza en el Consejo, traían voluntariamente todos sus productos y confiaban ciegamente en nuestra administración.

El panorama se presentaba lleno de promesas realizadoras, no es aventurado predecir que en el porvenir, el bienestar del pueblo aumentaría en proporciones grandemente apreciables. Por hoy todo ha terminado. El tiempo dirá si la disolución del Consejo ha sido un acierto o desacierto. Agrego a estas cortas líneas el balance hecho en el momento de hacer entrega al delegado que envió el Gobierno, del Departamento a mi cargo.

Caspe, a 1 de septiembre de 1937

INVENTARIO NÚMERO 1 PRESENTADO POR EL DEPARTAMENTO DE ABASTOS, DEL CONSEJO DE ARAGÓN, EL 17 DE AGOSTO DE 1937

[El cuadro se reproduce tal cual figura en el libro, donde las cifras no son fácilmente entendibles… ]

 

ACTIVO

CAJA
Existencia en efectivo s/. Arqueo                                                                114.039,10
Existencia en francos franceses:                  2.800
Un recibo de francos francés:                      1.000
 
MOBILIARIO
Valor del existente                                                                                           24.000
 
ALMACENES
Existencia en almacenes generales            2.237.214,45
                                                                                                               2.526.747,60 
Existencias en tejidos y calzados                 289.533,15
 
FABRICAS DE HARINAS
Valor de las existencias                                                                                192.875,39
 
FRUTAS
Importan las existencias                                                                                   158.282
 
EFECTOS A COBRAR
Pendientes de cobro en n/ Delg. Barna                                                          440.350,77
 
VALES DE GUERRA
Existentes en cartera                                                                                   188.890,22
 
DEUDORES
Consejo de Aragón                                        510.188,35
Columnas guerra                                           197.548,47
Delg. Consejo Barcelona                                156.679,35
Banco de España (Lérida)                                48.693,90
Banco de España (Barna)                                339.840,70
Cuentas corrientes interiores                          610.447,96
Cuentas corrientes exteriores                       1.046.408,35                            7.909.807,08
 
TOTAL                                           11.555.991,26
 
Balance que ha sido reconocido exacto por los interventores de Hacienda enviados de Valencia.
 
PASIVO
ACREEDORES
Consejo de Aragón                                        151.356,44
Columnas guerra                                           618.356,52
Acreedores varios                                           60.815,48
Azucareras                                                 6.917.793,95
Ctas. corrientes interiores                           1.181.420,55
Ctas. corrientes exteriores                                563.465,77                             9.493.528,71
 
REQUISAS
Saldo de esta cuenta                                                                                       93.827,05
 
TOTAL                                               9.587.355,76
 
COMPARACIÓN
 
Total activo                                                     11.555.091,26
Total pasivo                                                       1.967.735,50
 
Capital líquido                                                    9.587.355,76

 

INFORME DEL EX - CONSEJERO DEL TRABAJO

Yo os traigo un informe breve. En el departamento hasta el día que se nos destituyó no he tenido problemas difíciles.

Sin que esto constituya halago para nadie, debo afirmar que los pueblos han resuelto bastante bien la cuestión trabajo. Lo que no pudieron hacer nunca los organismos oficiales. Lo que fue una verdadera pesadilla para todos los gobiernos habidos en España y en el mundo entero, lo han solucionado los trabajadores en el momento que la tierra y los útiles del trabajo pasaron a mano de la gran familia productora. Esto prueba que la causa promotora de conflictos sociales radicaba por entero en la funesta explotación del hombre por el hombre.

Con satisfacción indecible anoto que, durante mi estancia en la Consejería de Trabajo, no se ha declarado una sola huelga, ni un boicot ni un lock-out, ni un sabotaje. Además muchos zánganos que antes vivían del trabajo ajeno han tenido que empuñar las honrosas herramientas del trabajo. Así hemos logrado dos cosas: 1ª. dignificar en parte a esa gente y 2ª. aumentar la producción agrícola e industrial.

No obstante, quedaban algunos reductos burgueses que la revolución dejó en pie en las cuales supervivían jornales de hambre. En Caspe, por ejemplo, el jornal de las mujeres oscilaba de 1,50 a 3,50 pesetas y el de los hombres de 4 a 5 ptas. Así que me enteré de esa anomalía, hice una a modo de disposición, fijando como jornal mínimo 6 ptas. para las mujeres y 10 ptas. para los hombres[3].

Esta disposición fue aceptada a regañadientes por algunos patronos, pero cuando yo les dije que si no podían pagar esos sueldos sin aumentar el precio de las mercancías, yo nombraría de acuerdo con los obreros, un consejo de administración en cada taller, los patronos se apresuraron a dar su conformidad a la tarifa señalada con cuya actitud ellos mismos confesaban que habían explotado de lo lindo a los trabajadores que tenían sometidos a sus egoísmos y ambiciones. A fin de acabar con el ganduleo de un sin fin de gentes que al socaire de la guerra vivían de los demás y marchaban de un sitio para otro sin hacer nada práctico, expedí unos certificados de trabajo que tenían por fin identificar la personalidad proletaria de todo elemento civil residente en nuestro Aragón liberado. Con esa carta de trabajo se ha logrado que muchos vagos trabajasen y el que no quiso emplearse en algo útil ha tenido que marcharse de Aragón.

Con el título de Ley de protección al trabajo, había hilvanado un proyecto que abarcaba actividades abandonadas completamente hasta hoy. Con ese proyecto se marcaban pautas para la instalación y funcionamiento de las escuelas de reeducación profesional, en donde los mutilados de guerra, los accidentados en el trabajo y aquellos que por haberles sorprendido la guerra cuando todavía no habían terminado de aprender bien el oficio, necesitarán un adiestramiento para dar un buen rendimiento una vez que se reincorporen de nuevo a sus lugares de trabajo. Hice también un cuestionario, ilustrado con dibujos alusivos que dirigí a todos los pueblos y de las contestaciones recibidas recogí lo más interesante tendente a la regularización de los accidentes de trabajo. En ese mismo proyecto de protección al trabajo, estaba incluida la jubilación a los ancianos, de ayuda a los enfermos e inútiles y la mejor manera de obrar con las obreras embarazadas. Todo ello lo hubiéramos conseguido de haber encontrado colaboración de quienes únicamente les preocupó el Consejo de Aragón para destruirlo en la forma que todos sabemos. La Ley de Asociaciones fue aplicada dentro del mayor rigor y cuidando de que todos los sindicatos, cooperativas y colectividades que aprobé, lo fueron siempre con el aval de los organismos responsables.

De mi gestión administrativa no puedo reseñar nada en absoluto, puesto que en mi departamento, no ha entrado otro dinero que el empleado para pago de jornales. Y ya que se ha hablado tanto de supuestas inmoralidades, ya que tanto se nos ha calumniado por arribistas de baja ralea, simplemente manifestar que con la nómina que entraba en mi departamento hemos vivido todos los compañeros que trabajaban conmigo y el resto lo dedicamos para suplir las necesidades de las oficinas de la consejería.

Y nada más, compañeros y sindicatos de Aragón.

El ex consejero de Trabajo
Miguel Chueca
Caspe a 11 de septiembre de 1937.

 

INFORME

OCHO MESES DE ACTUACIÓN EN LA CONSEJER1A DE AGRICULTURA DEL CONSEJO DE ARAGÓN

En el ánimo de todos está cómo se constituyó el Consejo de Aragón y la modificación que se le imprimió al dar intervención en la administración de las cosas de Aragón a todas las fracciones o sectores antifascistas de la región para que la labor resultara de mayor eficacia en interés de todos.

Para la ordenación de este informe, partiremos del 8 de diciembre de 1936, fecha en que el compañero Adolfo Arnal tomó posesión como titular del Departamento de Agricultura y que se la dio el compañero Rubio.

Con los pocos elementos de trabajo con que se contaba, se -empezó ia trabajar y nuestros primeros pasos fueron para puntualizar el cuadro de actividades que correspondían a la consejería. Ello quedó plasmado en un gráfico donde se recogían todas las funciones que a juicio nuestro, habían de ser puestas en función para normalizar la vida agrícola de Aragón.

El Departamento de Agricultura se había de estructurar a base de Consejería, Subsecretaría, Delegación de Abonos, ídem. de semillas, Sección Técnica de Agricultura, ídem. Agropecuaria y Maquinaria con las sub secciones correspondientes.

Hecho esto como trabajo preliminar, se procuró el acoplamiento a cada sección del personal competente, adecuado a cada función.

Durante algún tiempo, todas las funciones fueron desarrolladas por el consejero, subsecretario y auxiliar, debido a las dificultades en el acoplamiento de colaboradores de competencia y de solvencia social.

Por el compañero Monsonis, asesor de semillas entonces, y siempre de acuerdo con la orientación del consejero, se iniciaron gestiones para preparar patatas de semilla para la plantación en todo el territorio liberado de Aragón.

Debido a su actividad y relación con los campesinos de Levante, contrataron para Aragón 200 vagones de patatas que nos había de facilitar el Sindicato Único de Trabajadores de Exportación Frutera (SURTEF) de Valencia. Patatas de procedencia irlandesa «Arran Barnen», que puestas en Valencia nos resultaban a 6,50 pesetas los 100 kg.

Mientras se gestiona la adquisición de este tubérculo, la consejería busca y requiere la colaboración de los consejos comarcales y locales de Binéfar, Barbastro, Alcañiz y Caspe para que nos sirvan de centro distribuidor de estas patatas entre los pueblos enclavados en la zona.

A la vez, se gestiona la cuestión almacenes en las mencionadas plazas, así como responsables de los mismos para la distribución según la orientación del departamento, sin descuidar en lo posible el transporte hacia almacén, al objeto de que lleguen a tiempo y no se pierdan por esta circunstancia.

El interés máximo se ha puesto, pues, en asegurar la distribución de las patatas a los pueblos, aprovechando cuantos medios han sido posibles. Todo ello al margen de organismos oficiales, pues en éstos no se nos ha prestado la atención que había de garantizar el buen éxito de la operación.

Resultado de todo ello y que nos llena de satisfacción para bien de la causa, ha sido el cuadro que a continuación se indica:

Cuadro de distribución de patatas por nuestros almacenes en la región

Binéfar                 418.000 kilos                       Grañen                 40.000 kilos
Alcañiz                 444.900 »                             Mora Rubielos      30.000 »
Barbastro             357.000 »                             C. Economía        30.000 »
Caspe                   204.591 »
                                                                    Con un total de 1.724.491 »

Y del resultado de esta gestión no hemos de ser nosotros quienes hablemos. Los pueblos aragoneses han de ser los que sabrán apreciar la obra y el beneficio de la misma.

Solamente hemos de hacer resaltar que esta patata que el Consejo de Aragón le suministró al campesino aragonés al precio de 0,70 ptas. kg, la misma patata el Gobierno de la República la distribuyó a 0,80 y 0,90 el kilogramo.

Sin descuidar los problemas que en aluvión nos presentaban los pueblos relacionados con las expropiaciones de tierras a facciosos, etc., al igual que se hizo con la operación de las patatas, considerando que la industria azucarera en la región ocupaba un lugar preferente, no por lo que en el campo aragonés representa como riqueza agrícola, sino también por lo que representa para la España leal el abastecimiento de azúcar, iniciamos gestiones para importar de origen la semilla suficiente para las tres fábricas que alimentaban las zonas remolacheras de Aragón.

Para poder llevar a cabo esta operación, precisábamos divisas que situadas en un banco extranjero fuesen la garantía de adquisición de la semilla de remolacha. De no contar con libras esterlinas, podíamos hacerlo a base de intercambio, sirviéndonos de los productos resineros de nuestras zonas resineras del Aragón liberado. Con este objeto nuestro delegado general de abastecimientos de semillas, visitó todas las zonas resineras para conocer de una manera exacta la existencia de este producto y la posibilidad de exportación para intercambiar por semillas.

Surgieron algunas dificultades para preparar estos productos a tiempo por carecer de transporte y envases para los mismos, pudiendo realizar con ellos una buena operación directamente con la casa suministradora de la semilla de remolacha.

Además de estos inconvenientes, el Gobierno alegó derechos sobre estos productos y en vista de que se nos pasaba el tiempo calculado para de una manera normal tener en nuestro poder la semilla con la urgencia debida, se solicitó del Ministerio de Hacienda las divisas necesarias y hechos los trámites correspondientes, hasta localizar el dinero en un banco extranjero, se importaron 26.000 kg de semilla de remolacha de Polonia, por F. C. para mayor seguridad nuestra.

El Sindicato Nacional Azucarero, o mejor dicho, su secretaría en Biescas, se quiso inmiscuir en este asunto dirigiéndose a las azucareras ofreciendo semilla que él aseguraba en Bilbao. Estudiado el caso, vimos no merecía confianza, pues a más de ser semilla no muy aceptable a nuestras zonas, de procedencia alemana, ofrecía poca seguridad la llegada a tiempo a nuestra región.

Consultamos a las azucareras, y puesto que nosotros ofrecíamos como garantía la marca Buczinski, preferida por las tres azucareras de la región, optamos por nuestra cuenta y sin tener en consideración la oferta del Sindicato Nacional Azucarero.

En el plazo fijo que establecimos en el contrato, recibimos los 96.000 kg de semilla.

Al Gobierno de la República también le adquirimos 40.000 kg de semilla marca Diep de procedencia alemana por ofrecimiento que se nos hizo de la misma.

La distribución de esta semilla de remolacha está expresada en el cuadro siguiente:

Monzón, Azucarera. Clase Buzcinski. Marca W.W.                          37.500 kg
Monzón, Azucarera. Clase Buzcinski. Marca C.L.R.                           5.500 »
Monzón, Azucarera. Clase Buzcinski. Marca M.L.R.                           5.500 »
Monzón, Azucarera. Clase Diep. Marca W.L.                                  15.000 »
Total                                                                                          63.500 »
 
Menargens. Azucarera. Clase Buczinski. Marca N.M.                          6.000 kg
Menargens. Azucarera. Clase Buczinski. Marca M.L.R.                        7.000 »
Menargens. Azucarera. Clase Buczinski. Marca C.L.R.                        7.000 »
Menargens. Azucarera. Clase Diep. Marca W.L.                               15.000 »
Total                                                                                          35.000 »
 
P. de Hijar. Azucarera. Clase Buczinski. Marca N.M.                       15.000 kg
P. de Hijar. Azucarera. Clase Buczinski. Marca M.L.R.                      2.500 »
P. de Hijar. Azucarera. Clase Buczinski. Marca C.L.R.                      2.500 »
P. de Hijar. Azucarera. Clase Diep. Marca W.L.                             10.000 »
Total                                                                                         30.000 »
 
Por nuestro almacén de Caspe, servido a los pueblos.
Caspe Almacén. Clase Buczinski. Marca N.M.                                   10.000 »
 Caspe Almacén. Clase Semiazucarera. Marca M.A.                            5.000 »
Caspe Almacén. Clase Forrajera. Marca E.A.                                     1.000 »
Caspe Almacén. Clase Manmout                                                          200 »
Total                                                                                           16.200 »

 La suma de todo esto asciende a 144.700 kg de semillas de remolacha suministrada, pero hay que tener en cuenta que de otras procedencias se adquirieron algunos miles de kg.

Esta operación mereció el elogio y no se explicaban en el Ministerio de Agricultura cómo se pudo realizar en tan buenas condiciones. Porque hemos de hacer constar que todo ello se realizó de una manera legal y aun habiendo pagado las libras esterlinas a más precio que en la misma fecha del año anterior, compramos la semilla a menos precio que en España y pusimos a disposición de las azucareras la semilla de remolacha a precio relativamente reducido.

En el orden político, la Consejería recogió todas las inquietudes que los pueblos sentían y se atendió siempre con imparcialidad, todas las quejas de uno y otro sector antifascista. Buena prueba de ello es que nunca se legisló sin la aprobación del Consejo.

En el mes de enero nos visitó una representación del Instituto de la Reforma Agraria que traía como misión ponerse en inteligencia con la Consejería de Agricultura del Consejo de Aragón para instalar en nuestra región la Delegación de este organismo dependiente del Ministerio de Agricultura y, de acuerdo con este Departamento, ayudar a las colectividades, tanto en créditos como en planes técnicos de explotación colectiva.

La Consejería en atención a los propósitos que eran buenos, no tuvo inconveniente en aceptar la Delegación del Instituto de la Reforma Agraria y previa consulta a la organización, se instalaron en el mismo edificio del Consejo.

Los propósitos fueron buenos, por nuestra parte se le dieron toda clase de facilidades, pero en la práctica, se ha podido comprobar que ellos vinieron a Aragón con fines bien distintos a los expuestos, ya que en vez de ser colaboradores nuestros y obrar de acuerdo a nuestra orientación, obedecían y respondían a mandatos de una política que partía del Ministerio de Agricultura, sin tener en cuenta la psicología del pueblo aragonés.

El primer choque que se tuvo con esta delegación fue en ocasión de recibir un telegrama en el departamento, remitido por el jefe militar de la zona de Teruel y a cuyo jefe se le pedía autorización y garantías para retirar de Aragón toda la remolacha que hubiera en la zona comprendida en el llamado río de Alfambra.

Esta remolacha, cuando fue el momento oportuno para cosecharla y entregarla a las azucareras, fue materialmente imposible por carecer de medios de transporte. Con ello, pues, se perdió la oportunidad de sacarla y la remolacha tan necesaria para el mejor abastecimiento de las fábricas y por ser un producto que tanto ha escaseado en nuestra zona, en la zona leal, no tuvo otra aplicación que emplearla como pienso de ganado.

Esto ya por ser en sí una maniobra que no tenía más fin que el de desprestigiar el Consejo de Aragón, cuando éste realiza las gestiones con tiempo debido, se tropiezan con infinidad de inconvenientes, que son zanjados cuando interviene de una manera oficiosa el Instituto de la Reforma Agraria. Y a espaldas nuestras se intentó realizar esto que no era ni muchísimo menos lo que se merecía el departamento que tantas consideraciones había guardado a quien tan poco reparo tuvo en querer desprestigiar la labor de unos compañeros que todo lo pusieron en beneficio de la causa común sin tener en cuenta para nada los diferentes ideales de todos los sectores antifascistas.

El jefe militar de aquel sector, al encontrarse con un telegrama en el que se trataba de intereses del Aragón liberado, y ver que no era de su competencia, lo transmitió al único organismo responsable de la región que podía resolverlo. No prosperó la maniobra, sin resultados favorables para la economía de Aragón, pero sí para evitar que se realizara una campaña en contra del Consejo de Aragón. Aquella remolacha tan necesaria se estropeó mientras las fábricas se paralizaban por falta de materia prima.

Cada día, pues, el divorcio entre la Consejería de Agricultura y el Instituto de la Reforma Agraria va en aumento. Pero adquiere verdadero relieve cuando llega la época de la siega y por lo tanto se precisa en Aragón Hilo Sisal para las máquinas segadoras.

Cuando la campaña de siega se aproxima, se hacen gestiones para saber las posibilidades de adquisición del Hilo que se precisa. Ni en el Ministerio de Agricultura, ni en el Instituto de la Reforma Agraria saben nada del referido Hilo, es más, creen que no se puede conseguir y que, sin tener en cuenta que debido a la guerra los pueblos están casi despoblados, pues en ellos faltan los elementos jóvenes y fuertes que pueden dar rendimiento en el trabajo, prometen hoces para realizar la siega a mano.

Por mediación del compañero Monsonís se realizan unas gestiones que determinan posibilidades de adquisición de materia prima para su fabricación; se gestiona en fábricas de Barcelona condiciones de tiempo y precios y por no tener, debido a nuestra situación precaria, posibilidades económicas, se pone todo a disposición del Ministerio de Agricultura y este en atención a nuestras gestiones ofrece a Aragón facilidades y todo el Hilo necesario.

Ante esta seguridad, nosotros nos comprometemos con los pueblos de Aragón a servirles todo el Hilo Sisal que precisen, estimulándoles para que con toda rapidez realicen pedidos con el tiempo necesario y así nosotros poder atender mejor a su distribución.

Los pueblos, atendiendo nuestro requerimiento, hacen los pedidos. Así transcurren algunos días y tenemos noticias de la llegada a Caspe de unos camiones cargados con el referido artículo, pero cuál no sería nuestra sorpresa cuando al intentar hacernos cargo de él, aparece uno de los delegados del Instituto de la Reforma Agraria dirigiéndose a la fuerza que los custodiaba (estos camiones lo eran por fuerzas de carabineros) reclamando para ellos el Hilo Sisal pese a todas las promesas que a nosotros se nos habían hecho. Esto en sí no tendría gran importancia, pero al desplazar nosotros una delegación al Instituto de la Reforma Agraria, allí se nos dice que fieles al compromiso adquirido, remitían todo el Hilo necesario a nuestro nombre, pero esto no fue así, sino todo lo contrario, pues se llegó al extremo de alegar la falta del producto y que para su mejor distribución era por lo que se ponía en manos de la Reforma Agraria. Nosotros sabíamos que a los campesinos de Aragón se les vendía en algunas poblaciones catalanas a un precio exagerado.

A todo esto el problema se agravaba por las necesidades de la siega. Se destaca una delegación a Barcelona y, puesta en relación con la fábrica y a costa de laboriosas gestiones y de muchos ruegos, conseguimos algunos camiones cargados y lo que a nosotros tanto nos costó, lo que se había conseguido merced a unas gestiones del Departamento de Agricultura, lo que se puso en Caspe debido al transporte por nosotros facilitado, aún quiere el Instituto de la Reforma Agraria distribuido pretendiendo arrebatárnoslo. Este Hilo fue en su totalidad repartido por nosotros.

Este Departamento que no sabe de política, que ha estado al lado del campesino desde el primer momento, que conoce sus necesidades, que se había comprometido para salvar y resolver sus problemas, en este momento en que ve que las espigas se desgranan en el campo porque se pasa la época de la siega, mientras se discute quién ha de distribuir el Hilo a pesar de ser nosotros los que teníamos todos los pedidos de los pueblos de Aragón, hacemos entrega de estos pedidos al Instituto porque consideramos que lo más elemental es el de salvar la cosecha que significaba tanto para la economía de la región.

También es necesario remarcar que el Hilo por nosotros distribuido, fue puesto a los pueblos al precio de 73 ptas. fardo de 25 kg y el mismo Hilo servido por el Instituto de la Reforma Agraria, se cobró a los pueblos al precio de 90 ptas. el mismo fardo.

En una ocasión, por telegrama del Ministerio de Agricultura el subsecretario de dicho Ministerio se dirigió al Departamento de Agricultura del Consejo de Aragón, solicitando se le comunicara si le sería posible servir alguna cantidad de azúcar con destino a Madrid. Se contestó inmediatamente que concretara cantidad, y ésta fue señalada en 80.000 kg.

Nosotros considerando que quizás el Gobierno tuviera otras necesidades y como por otra parte la ayuda a Madrid siempre fue simpática, contestamos al subsecretario de Agricultura que podía disponer de 300.000 kg. Esto puede servir de demostración de cual fue siempre nuestra actitud con el Gobierno.

Éste, sin embargo, cuando la falta del Hilo Sisal nos prometió máquinas de segar y hoces, material que todavía esperamos y no sólo este material, sino la satisfacción al por qué no se pudo conseguir lo que fue una promesa que el Gobierno hizo a priori.

Otro detalle. Ante la imposibilidad de poder conseguir en la España liberada, la maquinaria que la abundancia de la cosecha exige y más cuando la lucha determinó que la inmensa mayoría de los trabajadores estuvieran en el frente de lucha, se gestiona la adquisición de esta maquinaria en el extranjero. Para ello se desplaza un delegado de este departamento para un largo viaje al objeto de adquirir las trilladoras que se pudieran. Estudiada la situación de éstas, esta consejería recibe un telegrama de nuestro delegado diciendo que antes de comprar cursó telegrama al Ministerio para asegurarse de que era concedida la franquicia, y en vista que le fue denegada y por derecho de arancel se ha de pagar 30 pesetas oro el kilo de hierro, por lo que la máquina comprada en el extranjero en buenas condiciones económicas quedaría gravada enormemente. Por esta razón me pide autorización para llevar adelante la operación, cosa que se deniega por esta consejería y regresa a España nuestro delegado sin haber comprado ninguna máquina.

Otro de los problemas que vimos tenía mucha importancia en Aragón, eran las plagas del campo y a ello dedicamos mucha atención. A este efecto procedimos a recoger cuanto material había diseminado por los pueblos correspondientes al Servicio Agronómico de Zaragoza y Teruel. Se hicieron las inspecciones correspondientes, comprobando la existencia de germen langosta en algunos pueblos de la región. Hechas las acotaciones correspondientes, se ordenó la roturación oportuna que matase el germen en lo posible. No obstante, tuvimos necesidad de crear equipos para la extinción una vez manifestada la plaga que nos llevó algún tiempo, ya que tomaba caracteres alarmantes sobre todo en los montes de Escatrón.

El suministro de abonos tuvimos que hacerlo con las existencias que encontramos en almacenes y haciéndonos cargo de la situación general de abonos que Aragón tenía con las casas suministradoras, en especial lo que hoy es Colectividad Cros. Llegamos a montar un servicio de distribución superior al de semillas con almacenes estratégicos que servían la necesidad de los pueblos dentro de las restricciones naturales que las circunstancias exigían. La mayor preocupación sentida en la cuestión de abonos ha sido la de asegurar la producción de abonos para la próxima campaña. A este fin se edificaron las minas de Benasque (Huesca), donde se extrae la pirita que sirve de materia prima para esta fabricación. El inconveniente que se nos presentaba era el del transporte a punto de embarque en fabricación pues se necesitaban cuarenta camiones en servicio diario que abastecieran las necesidades de producción y que no había manera de solucionar. En esta gestión intervienen el departamento de Transportes, el de Industria, Agricultura y una representación técnica de la Colectividad Cros.

A las colectividades y consejos municipales se les ha proporcionado en lo posible tractores, trilladoras, segadoras, etc., y siempre luchando con la poca asistencia del Estado para dar a la agricultura de Aragón el impulso que el entusiasmo del campesino aragonés requería.

Se montó un laboratorio para los servicios técnicos de agricultura y que luego empleamos para la sección técnica agropecuaria, dotándolo del material más imprescindible. Por nuestra mediación se han adquirido algunos miles de vacunos para la re cría aragonesa y que han sido inyectadas en su mayor parte por los compañeros veterinarios del departamento. Se procedió, como demostración técnica, a la fumigación de olivos en diferentes zonas olivareras de la región, siendo los gastos originados por ello a cargo del departamento. El cultivo de la soja se introdujo en Aragón por iniciativa de este departamento, sin esperar semilla del Ministerio de Agricultura ni contar con otros medios que los propios. Preparando la próxima siembra de cereales y con personal técnico competente para seleccionar las variedades adaptables a nuestras tierras, llegamos al día 10 de agosto de 1937, fecha en que se comunicó la disolución del Consejo de Aragón.

Los compañeros ingenieros del departamento están recorriendo las zonas cerealistas de Aragón, uno en compañía del subsecretario para hacer la selección correspondiente y otro estudiando la actual cosecha de aceituna, importante por cierto, y estudiar a la vez la capacidad de los depósitos existentes en las zonas olivareras para hacer los estudios necesarios y proceder a la construcción de otros al objeto de preparar una recolección completa con depósitos capaces de admitir toda la producción del aceite.

El día 10 de agosto se me comunica a primeras horas de la mañana que ha sido disuelto el Consejo de Aragón. Inmediatamente me pongo en relación con los compañeros titulares de los departamentos y que son de nuestra organización al objeto de estudiar la posición que hemos de adoptar.

A las nueve y media de la mañana y encontrándome en el departamento, soy llamado por teléfono desde la presidencia y se me dice que el gobernador general de Aragón desea verme para hablar conmigo, para lo cual esperan pase por la presidencia lo antes posible.

Participo esto a los compañeros y, de acuerdo con ellos, me persono en la presidencia, siendo recibido seguidamente por el gobernador, el cual me da a conocer un telegrama por el que se me comunica la disolución del Consejo de Aragón y el nombramiento de gobernador general a don Ignacio Mantecón.

Después de comunicado esto, me dice que le prepare una memoria de las labores del Departamento, una relación de personal, especificando situación actual, así como darle cuenta de los proyectos que tenemos en la consejería. No me señala plazo pero sí me dice sea lo antes posible.

De nuevo me reúno con los compañeros y éstos indican que ya tienen conocimiento de ello.

El mismo día por la tarde nos reúne a todos los consejeros y oficialmente nos comunica lo que ya dijo de una manera personal. Se ofrece a todos como gobernador de todos los aragoneses, sin tomar represalias contra nadie, si bien depurarán todo aquello que merezca ser depurado.

El día 11 nos reintegramos a los departamentos y por la mañana se me presenta una delegación del Instituto de la Reforma Agraria con credencial para que le haga entrega del departamento. La pongo en antecedentes de las cosas de la consejería y mientras, se ordenan los asuntos por el resto de compañeros que colaboran en el departamento para que la entrega se haga como nosotros deseamos y no como a ellos les interesa.

Los compañeros del departamento, durante mi detención en casa, proceden a trabajar de una manera intensiva para hacer inventario y cuanto se relaciona con la entrega. Ésta se hace el día 20 por la noche y seguidamente junto con el delegado que firma los inventarios y actas nos personamos en Gobernación siendo recibidos por el gobernador quien encuentra aceptable cuanto se ha hecho. Le pedimos autorización para salir de Caspe, pero nos dice esperemos unos días más porque tiene que venir una comisión liquidadora. Yo le pido garantías para continuar en Caspe, puesto que no se tiene consideración debida con nuestras personas y me garantiza que tanto en la casa donde estamos como al salir de ella nada nos ha de pasar ni nadie nos molestará.

Hechas las revisiones que creyeron oportunas la comisión liquidadora y siendo conformes con nuestra liquidación, de nuevo nos personamos el día 23 en Gobernación al compañero Blas Monsonís, que compartió con nosotros desde el primer momento cuantas actividades se desarrollaron en el departamento para que siendo todo conforme, considerábamos podíamos marcharnos de Caspe.

Nos preguntó de qué manera pudimos realizar cosas de tanta importancia y después de hablarle con la claridad con que acostumbramos a hacerlo, diciéndole de qué manera habíamos proyectado los problemas de Aragón y cómo los habíamos resuelto, nos dijo que «Me cabe el orgullo de felicitaros por lo bien que lo habéis hecho y he dado orden al comisario para que os pase para donde queráis marcharos».

Con esto, pues, finaliza nuestra labor con el Consejo de Aragón en la Consejería de Agricultura.

Caspe, septiembre de 1937.

Isidro Miralles y Florentino Galbán

 

INVENTARIO BALANCE

de lo que constituye el incremento activo y pasivo de la Consejería de Agricultura del Consejo de Aragón.

ACTIVO

Caja:                                                                                                                
Existencia en efectivo                                                                                  2.676,80
Cuentas corrientes:                                                                                 
Saldo deudores varios                                                                              2.279.633,60
Depósitos y fianzas:
Depósito en SURTEF Valencia                                                                          4.000,00
Mobiliario, útiles y enseres:
Por las existencias, según relación                                                                  30.515,29
Mercaderías generales:
Por las existencias, según relación                                                                 220.185,41
                                                                     Total Activo                         2.537.011,20
 
PASIVO
Comandancia, Segunda Columna:
Saldo a su favor                                                                                           142.028,00
Cuentas corrientes:
Saldos acreedores varios                                                                            1.927.085,58
 
Incrementos:
Saldo anterior                                                   237.503,30
Beneficios netos                                                230.394,32                            467.897,62
                                                                     Total Pasivo                           2.537.011,20
 
Caspe (Zaragoza) 20 de agosto de 1937.
El Contable                                                       El Director General
Ramón Félez Arenillas                                     BIas Monzonis Cherta

Vo. Bo. El Consejero. Isidro Miralles García

 

INFORME QUE EL DEPARTAMENTO DE TRANSPORTES Y COMUNICACIONES DEL EX CONSEJO DE ARAGON PRESENTA AL PLENO DE SINDICATOS

 Este departamento al legalizarse el Consejo empezó a trabajar, comenzando a convocar una reunión de las comarcas, al objeto de estructurar el transporte por zonas, dada la escasez de vehículos. En esta reunión se convino en que las comarcas controlaran los vehículos que tuvieran en los pueblos de su demarcación y así podrían ir facilitándolos a los que no tuvieran.

El departamento se preocupó inmediatamente de la gasolina y de los lubrificantes, consiguiendo vencer las trabas y entorpecimientos que siempre nos ponían elementos interesados en que la marcha de Aragón no prosperase bajo la nueva forma que se había dado; estos elementos incrustados en cargos oficiales fueron los responsables de que en Aragón la gasolina se pagara más cara que en el resto de España.

Venciendo obstáculos, conseguimos una normal continuidad en el abastecimiento de este producto en períodos de gran escasez, repartiendo en seis meses a los pueblos de Aragón más de 500.000 litros, principalmente para las faenas agrícolas.

Se consiguieron 20 camiones, 14 de los cuales fueron entregados a otros tantos pueblos, sirviendo con el resto las necesidades más apremiantes del Consejo y de los pueblos.

Se gestionó con insistencia el transporte de la remolacha de la zona de Alfambra a las fábricas de Monzón y Puebla de Hijar. A pesar de nuestro esfuerzo para que se facilitara material ferroviario a tarifa reducida sobre vagón, Mora de Rubielos a destino, no fueron atendidas la peticiones verbales y escritas que se cursaron al ministro de Obras Públicas, perdiéndose por tanto 32.000 toneladas de remolacha.

Viendo las dificultades de transporte que existían para el traslado de Caspe a Barbastro de pasajeros, ya que éstos tenían que marchar a Reus y de esta localidad a Lérida, se estableció una línea de autobuses desde Caspe a Binéfar, donde enlaza con varias otras, facilitando en el día el traslado a todos los pueblos del Alto Aragón desde Caspe. Igualmente se estableció otra de Mora de Rubielos a Aliaga, con enlace para A1corisa. Con estas dos líneas quedó Aragón, en toda su extensión de Levante a los Pirineos, comunicado.

Se estableció un servicio rápido de conducción de correspondencia entre Valencia y Caspe, directo, que combinado con las líneas de autobuses establecidas, permitía el curso de la misma en veinticuatro horas.

Los servicios postales mejoraron notablemente, llegando a su normalidad en los pueblos de la retaguardia y hasta en los cercanos al frente.

El aumento de las recaudaciones en las oficinas postales, por la venta de sellos y giros, fue enorme, duplicando las cantidades obtenidas antes del movimiento del 19 de julio.

Se instalaron teléfonos por iniciativa y gestiones del departamento en siete pueblos, y se trabajaba en resolver las dificultades de la falta de material para la instalación de 25 teléfonos en otros tantos pueblos de la comarca de Barbastro y en el tiraje de una línea de A1cañiz a Montalbán.

Se tramitaron numerosos expedientes sobre carteros y peatones, lo mismo sobre reclamaciones de vehículos de motor requisados indebidamente.

Se estaba en gestiones para importar 100 camiones de cinco a siete toneladas, para lo cual sólo nos faltaban los permisos del Gobierno.

Y para terminar estas someras declaraciones de la gestión del Departamento de Transportes, diremos que al empezar no contamos más que, en lo material, con la escasa ayuda que pudo prestarnos la organización, hoy al hacer entrega del departamento al delegado del gobernador general de Aragón, según consta en las actas, entregamos:

Un taller para la reparación de vehículos de motor,
perfectamente montado, valorado en                                                 50.000,00 ptas
Un almacén de repuestos, valorados en                                               30.000,00 »
Dos almacenes de cámaras y cubiertas, valorados en                            25.000,00 »
Despacho de gasolina, con bombas y utensilios                                  
para los lubrificantes, valorado en                                                        7.000,00 »
Aceites, grasas y valvulinas, valorados en                                             10.000,00 »
Turismos y camiones, valorados en                                                     370.000,00 »
Créditos a cobrar por valor de                                                           300.000,00 »
En dinero contante                                                                            127.000,00 »
Total                                                                                                919.000,00 »

A. Radigales

 

ACTA

En un día de agosto de 1937, a las 18 horas en el Departamento de Hacienda del disuelto Consejo de Aragón, domiciliado en la ciudad de Caspe, asistiendo Ernesto García Sánchez, capitán de Estado Mayor, en representación del gobernador general don José Ignacio Mantecón y en presencia también de Federico Aguilera, técnico platero al servicio actualmente del Departamento de Hacienda y Evelio Martínez, consejero dimitido de economía.

Se procede a la entrega de los metales preciosos que guardaba en custodia el consejero de Economía al señor gobernador, cuyo detalle se expresa a continuación:

27 onzas de oro (isabelinas)
4 medias onzas
57 monedas de oro de 25 pesetas
5 cuartas de onza de oro
73 monedas de 20 francos franceses de oro
14 monedas de oro isabelinas de 25 pesetas
3 monedas de oro de 20 liras
8 monedas de oro de 20 francos belgas
2 monedas de oro de 20 coronas
2 monedas de oro libras esterlinas
1 moneda de oro de 20 francos suizos
5 monedas de diversas naciones de oro de 20 francos
23 monedas de 10 francos franceses de oro
18 monedas de 10 pesetas de oro
8 monedas de 5 pesetas de oro
Un reloj de dos tapas, con estuche de oro, de caballero
Un reloj de dos tapas, con estuche de madera, de oro, de caballero
Un reloj de oro con cadena y dije, con cinco piedras, cuatro rubíes y un diamante
Un reloj de oro, de señora, de dos tapas
Un reloj de oro, de dos tapas, de caballero
Un reloj de oro, de dos tapas, de caballero
Un reloj de oro, de dos tapas, de caballero con estuche
Un reloj de oro, de una tapa, de caballero
Un reloj de oro, de dos tapas, para señora
4 monedas de oro de 20 francos
2 monedas de oro de 25 pesetas
1.600 gramos de plata en monedas
10 kilos de oro y alhajas no muy detalladamente seleccionadas, incluso con relojes y máquinas estropeadas
Un reloj de señora de oro de dos tapas
Una moneda de oro de 100 pesetas
Una moneda de oro de 20 francos
Una moneda de oro de 10 pesetas
Una moneda de oro de 5 pesetas
75 gramos de monedas de plata
3 kilos y 450 gramos de bisutería, metales, plata, etc., etc.
 
Caspe, 11 de agosto de 1937
Entregué: firmado y rubricado Evelio Martínez
Recibimos, firmado y rubricado
García Testigo

NOTA: Bien se advierte la mala redacción del documento, debido a que se hizo la entrega rápidamente y se inventariaba a medida que salían los objetos de las distintas cajas.

Actuó de mecanógrafo el compañero Mur, mecanógrafo que estaba al servicio del Departamento de Abastos con residencia actual en Barcelona.

En el documento original que conservo en mi poder no está la firma del testigo, pero sí en el otro original que está en poder del señor Mantecón; fue omisión que me pasó inadvertida.

NOTA MÁS IMPORTANTE: Además de lo consignado, el Departamento de Economía y de Abastos, en período que lo regentaba Evelio Martínez, entregó al Departamento de Hacienda de seis a ocho mil kilos de objetos, al parecer de plata, de los cuales, por mucha merma y falsa plata, se obtendrán como mínimo de 1.500 a 2.000 kilos de plata de ley.

 

Por último el Comité Nacional hace uso de la palabra, emitiendo también informe de la labor que el Comité Nacional ha realizado para tratar de liquidar la situación creada en Aragón.

Es obligatorio, dice el Comité Nacional, velar por los respectivos intereses de las regionales que componen la Confederación Nacional del Trabajo.

Al Comité Nacional llegaron noticias de los manejos que se tramaban en Aragón contra la CNT y a pesar que el Comité Nacional opina que su misión debe ser ejercida Con carácter ejecutivo y no directivo, al ver que se intentaba en Aragón llevar a efecto acciones en contra de la CNT, como ya se ha realizado en la Regional del Centro y en la de Andalucía, a partir de la salida de la Confederación del Gobierno, el Comité Nacional creyó oportuno enviar una delegación que pusiera en guardia a los compañeros y evitar mayores males.

Se veía que, además de querer aniquilarnos, se nos quería desacreditar y deshonrar ante el proletariado y la historia. ¿Cómo? Provocándonos para que nosotros respondiéramos a estas provocaciones y entonces poder ellos acusarnos ante el mundo entero como enemigos de la clase trabajadora e inductores de la opresión y de la barbarie.

Ante este estado de cosas, un Pleno de Regionales envió una delegación a visitar al presidente de la República, al del Gobierno y a los distintos sectores antifascistas, para que les comunicara llanamente que se había iniciado una campaña de descrédito contra la CNT, titulándola organización incontrolada e indisciplinada contra las órdenes que emanaban de los poderes públicos, podíamos demostrar cómo, a partir del 19 de julio de 1936, nuestra organización había ido de concesión en concesión y de transigencia en transigencia con miras a fortalecer la moral de nuestras fuerzas en vanguardia y a limar asperezas en retaguardia. Pero que si a pesar de nuestra tolerancia se seguía esta política de eliminación en contra de la CNT, no creyeran estábamos dispuestos a dejamos pisotear, y mucho menos hundirnos; antes al contrario, si los procedimientos no cambiaban, si no se rectificaba por quien debía, antes que dejamos aplastar vergonzosamente, estábamos dispuestos a enfrentarnos con quien se interponía a nuestro paso.

Es entonces cuando, so pretexto de una ofensiva en Aragón, traen a los pueblos de la retaguardia aragonesa fuerzas marxistas que tomaron posiciones junto a los pueblos más capaces y mejor organizados y cuando todo lo tuvieron en condiciones es cuando se atrevieron a dar el golpe definitivo al Consejo de Aragón y a la CNT.

A esta reconocida provocación la CNT responde con una serenidad y una disciplina admirables, cumpliendo así los acuerdos de la organización nacional. Y se dejó hacer. ¿Qué? Que se secuestrara al Comité Regional que se encontró al cabo de varios días de búsqueda en una cueva a orillas del Ebro, cual piara de cerdos; que se encarcelara a cientos de compañeros; que se maltratara a muchos; que huyeran perseguidos al campo millares de otros; que se hiciera un sabotaje a todas luces ilegal de las colectividades.

Por ello, para corregir en lo posible este desquiciamiento de la vida económica y social de Aragón, se nombraron junto a la comisión nombrada por el Comité Nacional, dos abogados que a la vez son diputados, para que puedan obrar con más prestigio y libertad. La comisión visitó al ministro de Justicia, quien prometió que cesarían los desmanes y que no se perseguiría a las colectividades en todo el año agrícola. En iguales términos se manifestó el gobernador general, señor Mantecón. Pero 10 cierto es que si bien se han atenuado en algo los atropellos y se han libertado algunos presos., esta obra de vindicación se lleva con irritante lentitud. Y es que cuando se sustituye el trabajo intensivo de doce o trece hombres inteligentes, por uno solo, es imposible que éste, por muy extraordinarias aptitudes que posea, pueda desarrollar la eficaz labor organizada por aquellos realizada.

Finalizada la magnífica exposición de la delegación del Comité Nacional se aprueba el informe de la gestión de todos los compañeros unánimemente, verbal, por aclamación. Acto seguido aborda la Asamblea el 2° punto del orden del día: informe escrito que deberán traer todos los sindicatos relatando de la forma más concreta posible su situación e incidencias si las hubo.

Interviene el Comité Nacional para aclarar que más que para estudiar concretamente cada caso en el Pleno, lo cual dado el gran número de pueblos ultrajados sería interminable, se han pedido estos informes para poder confeccionar con ellos un libro en el que se expongan detalladamente todas las tropelías cometidas para mayor vergüenza de quienes las cometieron.

Así lo acepta la Asamblea.

Se pasa al tercer punto del orden del día que dice: nombramiento del Comité Regional con arreglo a las normas confederales o sea a razón de cuatro compañeros por provincia.

La delegación del Comité Nacional dice que no se mezclase en si se autoriza o se sustituye el actual Comité Regional; pero para guardar la moral ante las autoridades y la decencia de la organización propone que dadas las especiales circunstancias que concurren en el camarada secretario, el Comité Nacional vería con agrado continuara en el mismo cargo el compañero Muñoz. El camarada Muñoz explica que viene desempeñando desde hace tres años el cargo de secretario del Comité Regional, que no puede seguir siéndolo porque ha tenido que rehacer por tres veces dicho Comité. Opina que como ha desaparecido toda la documentación, debe iniciarse una nueva actuación con otro Comité.

Alcañiz propone para secretario a Muñoz y que se manifiesten las delegaciones para que si se llega a formar una comisión acopladora, pueda conocer el sentir del Pleno al unificar las proposiciones. Varios sindicatos se manifiestan en el sentido de que sea Muñoz el secretario del Comité Regional.

Para integrar el Comité Regional quedan nombrados: por la provincia de Teruel, Chueca, Miralles, Ferrer y Aldamondo. Por la de Zaragoza, Subero, Galván, Sanz y Radigales y por la de Huesca, Jalle, Segura, Casas y Prado.

Se pasa al 5° punto del orden del día: Localidad que se estima más conveniente para residencia del Comité Regional. Se expresan algunas delegaciones en favor de Alcañiz porque era antes residencia del Comité Regional y Redacción y Administración de «Cultura y Acción».

Otros sindicatos estiman conveniente que sea Caspe el sitio y residencia del Comité tanto por ser más céntrico a la región aragonesa como por aglutinar la mayor parte de las instituciones oficiales y de carácter social. Se pasa a votación y se elige Caspe por mayoría.

Se lee una nota que manda la 11 División, en que se dice que están dispuestos a ceder el cine Goya que antes habían negado a nuestra organización, en tanto duren las tareas del Pleno. Se toma en consideración.

Finalmente se acuerda proseguir el Pleno a las diez de la noche en el cine Goya, recayendo la elección de la mesa de discusión en las siguientes delegaciones: presidente, Sanidad de Barbastro; secretario de Actas, Sindicato de Caspe; secretario de palabras, Comité Regional.

El secretario de Actas
Albalate de Cinca

 Caspe, 11 septiembre de 1937.

 

SEGUNDA SESIÓN

A las 10 de la noche da comienzo la segunda sesión, constituyendo la mesa las siguientes delegaciones: presidente, Sanidad de Barbastro; secretario de Actas, Caspe; secretario de palabras, Comité Regional.

Se pone a discusión del Pleno el 5.° punto del orden del día y tras un animado debate en el que intervienen numerosas delegaciones, se acuerda por unanimidad la salida de nuestro órgano en la prensa Cultura y Acción, superando su contenido y haciéndolo llegar a todos los pueblos de la región, para que los campesinos estén siempre en antecedentes de cuantos problemas y asuntos se solventan actualmente en la región aragonesa.

También se acuerda que sea el Comité Regional el que designe a los compañeros que han de componer el cuerpo de redacción.

A continuación se pone a discusión el 6° punto del orden del día. En éste se establece un gran debate en el que intervienen una gran cantidad de delegados, manifestando unos deseos de colaboración y otros de no colaboración, mientras perduren las actuales circunstancias de represión hacia nuestra organización. La discusión de este punto adquiere un relieve extraordinario. Los delegados que mantienen una u otra opinión se esfuerzan por aportar aquellas razones que consideran más fundamentales para hacer valer los criterios respectivos. Por último, para armonizar todos los criterios se nombra una ponencia compuesta por los delegados de Alcorisa, Calanda, Caspe, Mas de las Matas y Alcañiz.

Terminado su trabajo, presentan al pleno el siguiente dictamen. Para que la CNT pueda colaborar con toda la dignidad con las demás fracciones antifascistas, es preciso que se le de satisfacción sobre los siguientes puntos:

1° Libertad inmediata de todos los presos no sometidos a proceso.

2° No queriendo aparecer como impunistas, que aquellos compañeros que están sometidos a proceso, éste se estudie y sancione con la máxima rapidez.

3° Garantía absoluta para los perseguidos, afiliados en general y funcionamiento normal de nuestros sindicatos.

4° Respeto absoluto para cuantas colectividades quieran continuar voluntariamente y que se les devuelva todo aquello que a tenor de los sucesos ocurridos les fue intervenido o arrebatado.

5° Reclamar el exacto cumplimiento del decreto por el que se creó y dio vida legal a los Consejos Municipales, en el que no podrán tener representación aquellas organizaciones políticas o sindicales creadas después del 19 de julio. No pudiendo asimismo ocupar cargos quienes el 19 de julio no pertenecieran ya a algún sector antifascista y, en los Consejos Municipales, aquellos que no lleven, por lo menos, dos años de residencia en los municipios.

6° Que para evitar el parcialismo de algunos delegados gubernativos cuando hayan de intervenir en algún hecho de carácter político o sindical procede vayan acompañados por dos representantes de sectores antifascistas distintos, con arreglo al acuerdo a que ya anteriormente se había llegado con el ministro de la Gobernación.

El dictamen es aprobado por unanimidad y sin discusión.

Caspe, en proposición incidental, dice que el Pleno debe abordar clausurar las tareas de nuestro comicio con un mítin, glosando en él los acuerdos que se tomen.

Hay algo de discusión y se acuerda que sean dos actos, uno en Caspe y otro en Barbastro. Para tomar parte en el de Caspe se designan como oradores a los compañeros Francisco Galván, Miguel Vallejo y Manuel Amil y para el de Barbastro, a los compañeros Francisco Muñoz, Miguel Chueca y Galo Díez.

Por lo avanzado de la hora se da fin a esta sesión, nombrándose mesa de discusión para la siguiente, recayendo en Albalate Luchador, presidente; Luz y Fuerza de Barbastro, secretario de actas y Pueblo de Hijar, secretario de palabras.

Caspe, 11 septiembre 1937.

 

TERCERA SESIÓN

Se constituye la mesa con los delegados que han sido designados en la sesión anterior. Se pone a discusión el séptimo punto del orden del día. Se establece una animada discusión alrededor de este tema, exponiendo criterios que, aunque aparentemente parecen discrepar, todos coinciden en un mismo fin. Son leídos algunos artículos de los estatutos acordados en el Pleno Nacional de Sindicatos Campesinos y después de todo esto se nombra una ponencia para que dictamine sobre este particular, quedando designadas las siguientes delegaciones: Hijar, Alimentación de Barbastro, La Almolda, Beceite, Comité Regional de la CNT y Comité Regional de Colectividades. Terminado su trabajo, presentan a la consideración del Pleno el dictamen elaborado.

 

PONENCIA APROBADA EN EL PLENO DE SINDICATOS CELEBRADO EN CASPE EL 11 DE SEPTIEMBRE DE 1937

Reunida la ponencia para deliberar sobre el noveno punto del orden del día, tras el correspondiente intercambio de impresiones, emiten el siguiente dictamen: Recogiendo el sentir expresado por la mayor parte de las delegaciones que han intervenido en el Pleno, considerando que las colectividades han de estar mejor controladas por los sindicatos de la CNT, la ponencia propone para la mejor estructuración de este nuevo sistema de organización, los siguientes puntos:

1° Considerando que nuestra vida de relación, tanto en el orden sindical como económico, tiene que tender a simplificarse, estimamos procedente que junto al Comité Regional de la CNT funcione una comisión anexo al mismo, de relaciones colectivistas que asuma idénticas funciones al actual Comité Regional de Colectividades.

2° De la misma forma que en el artículo anterior todos los Comités Comarcales de la CNT crearán en el seno de los mismos esta misma comisión, manteniendo relaciones constantes con la comisión del C. R.

3° Los sindicatos, a la vez, también organizarán en el seno de sus comités respectivos estas comisiones que estarán en relación permanente con las comisiones de los C. Comarcales.

Al fundirse estos Comités de Colectividades dentro de los Comités Confederales, el control que tenía que realizarse en las Colectividades por los Sindicatos de la CNT con este sistema de organización queda solventado perfectamente.

Ahora bien, para que estas comisiones funcionen en debidas condiciones se rodearán del necesario número de personas competentes, técnicas en las transacciones que obligatoriamente han de realizar las colectividades para organizar con la mayor perfección posible la economía colectivista.

4° En aquellas localidades donde las colectividades están constituidas a base de UGT y CNT los sindicatos seguirán la misma línea de conducta que se ha seguido en el control que se realiza con nuestros representantes en municipios y otras entidades oficiales, es decir, los sindicatos procurarán orientar constantemente a nuestros representantes en aquellas colectividades, para que en ningún momento actúen con arreglo a sus criterios personales.

5° Los sindicatos locales, de acuerdo con las exigencias del momento procurarán organizar en cada localidad cooperativas de consumo siguiendo el mismo camino iniciado por la Federación Regional de Colectividades.

6° Al dar esta nueva estructura para el mejor control de las colectividades, la Federación Regional de Colectividades, pasa a ser parte integrante de los comités correspondientes de la organización en el aspecto local, comarcal y regional.

7° Todas las cooperativas locales están obligadas a suministrar cuantos artículos precisen aquellos trabajadores individualistas que estén organizados en la CNT siempre que lleven sus productos sobrantes a la cooperativa. En estos siete puntos hemos querido resumir la interpretación que el pleno ha expresado en las intervenciones de los diferentes delegados que han intervenido en esta discusión.

8° Que dice CONVENIENCIA DE ESTRUCTURAR LOS COMITÉS DE ENLACE UGT y CNT. Después de estas deliberaciones se acuerda tras una discusión de los delegados numerosos que se hallan reunidos, que en su día se mandarán por el C. R. orientaciones para las constituciones de Comités de Enlace y se pasa a la discusión del 10° punto que dice:

Se da lectura a una comunicación enviada por el Frente Popular de Aragón, en la que nos invitan a colaborar en dicho organismo, acordándose en ratificarnos los acuerdos que al respecto tiene formados la organización basados en la creación del Frente Antifascista con un programa corrientemente revolucionario.

Una delegación propone se edite un folleto con los informes que se han presentado al pleno, aprobándose.

El C. R. después de breves palabras dice a las delegaciones que se congratula de la gran asistencia que ha habido en este pleno teniendo en cuenta las circunstancias actuales y las dificultades del transporte existentes, animándoles para que sigamos en la lucha que nuestra gloriosa CNT sostiene contra el fascismo. Hace votos porque los acuerdos aquí tomados se lleven a la práctica, así como el Comité Regional promete que por su parte pondrá todo su interés como siempre por conseguido, y con un grito de viva la Confederación Nacional del Trabajo, que es unánimemente contestado, se dan por terminadas las tareas de este Pleno de Sindicatos en la ciudad de Caspe a las dos y quince de la tarde del día doce de septiembre de 1937.

 

Anexo 3

Pasamos a transcribir un resumen del artículo que Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, provincia de Sevilla, publica en El País del martes día 15 de enero de 1985. Este artículo, que por un azar inesperado ha venido a nuestras manos en el preciso momento en que cerrábamos estas páginas, coincide con lo que en ellas se dicen respecto a la sabiduría del pueblo y a la aptitud cooperadora del hombre, y confirma una vez más el apotegma de Goethe sobre nuestra humana inaptitud tanto para gobernar como para ser gobernados.

Dice, entre otras cosas, el referido artículo: «(...) aquí, en un pueblecito pequeño de la provincia de Sevilla y en el corazón de la Andalucía jornalera, nosotros, hombres y mujeres con el azote a cuestas del 65 % de la población activa en paro, por una necesidad y porque es preciso construir en esta hora de tanta palabra inútil en medio de tanta desgracia, hemos decidido ir poniendo en pie nuestra utopía.

Sí, lo hemos decidido después de cientos de asambleas, de miles y miles de horas de reflexión y acción (...) Porque desde hace ya varios años, allá por las elecciones municipales de 1979, nos dimos cuenta de algo que habíamos intuido siempre pero que no habíamos sabido nunca: que el poder no es neutro, que todo poder está a favor de alguien yen contra de alguien, que la neutralidad del poder es una mentira y que, por tanto, desde el trocito de poder que habíamos conquistado al llegar al Ayuntamiento teníamos que estar clara y descaradamente, a favor de los más débiles, de los más pobres, de los explotados.

(... )

Pronto caímos en la cuenta de otra verdad elemental: el poder que sirve para reprimir no puede servir para liberar. Las leyes, las costumbres, los funcionarios, los hábitos, los presupuestos, los reglamentos y las normas del Ayuntamiento al que habíamos accedido estaban pensadas para otro destino, y eran útiles para el fascismo pero inútiles como herramienta de lucha y libertad para el pueblo (...)

Fue entonces cuando dimos total impulso a las asambleas populares. Y fue cuando, rompiendo con leyes, normas, costumbres y preceptos, decidimos llevar los plenos a la calle, darles voz y voto a todos los vecinos que asistieran y escuchar al pueblo en sus decisiones (...)

Las asambleas populares se convirtieron así en el centro de la vida del pueblo y en una especie de universidad popular donde todos aprendíamos de todos, y cada uno de los asistentes nos sorprendíamos de la experiencia, la generosidad o la capacidad de los compañeros más humildes e impensados.

Esto nos lleva a un nuevo descubrimiento: el poder de élite, aunque se llame de izquierdas, es siempre una tiranía. El poder es elitista porque sólo se educa para gobernar, a unos pocos.

Descubrimos también que es mentira ese mito burgués que dice que la clase obrera no es apta para gobernar. Porque, en la medida que la participación se fue extendiendo, pudimos comprobar con los hechos en la mano que la generosidad, que es la mejor forma de ejercicio del poder, se multiplicaba y era mucho más honda y profunda en los trabajadores.

Fue entonces cuando decidimos aumentar la participación y la capacidad de participar y dimos lugar a un senado popular formado por unas 70 personas, repartidas por calles, que se reunían mensualmente y que se dedicaban a reflexionar de una manera más organizada y pausada sobre los diversos asuntos de interés para la colectividad.

Poco a poco el viejo poder desaparece, y aparece una experiencia nueva de poder popular en el que el poder se ha transformado en una herramienta sencilla y manejable por todos, para ser dirigida en lucha o en gestión por la tierra y la cultura, el pan, la vivienda o cualquiera de nuestras necesidades.

Pero aunque la herramienta es nueva y podemos ya decir que hemos roto, en cuanto a estructuras, con el pasado, sin embargo el hombre es viejo, y comienzan a verse ciertos fallos que es preciso rectificar.

Por eso se estableció una exigencia, recogida en documento público, para evitar estas debilidades, y que obliga a todas las personas que tengan alguna responsabilidad en Marinaleda a que su cargo sea revocable en todo momento por la asamblea, a someterse a la crítica pública y a ser el último a la hora de cualquier beneficio que venga de la comunidad. (...)

Y nos damos cuenta de que la subversión no es sólo un derecho de los hombres y de los pueblos cuando son amenazados por el terrorismo del hambre, sino que es una necesidad histórica y vital. Que subvertir es la tarea mientras esté establecida la injusticia, aunque, para que cualquier proceso subversivo o revolucionario sea auténtico tiene que estar cargado de generosidad.

Es cuando aparecen los domingos rojos o trabajos voluntarios, a los que asisten más de 200 personas, y que van desde la recogida de basuras y la limpieza de calles a la realización de obras de interés para la comunidad o a la realización de fiestas autogestionadas. (...)

Así, entre ocupaciones de fincas y luchas por el trabajo y la tierra, es como vamos construyendo, en este aquí y ahora, un poder paralelo, una cultura paralela, una sociedad diferente que trata de contener en su interior la sociedad futura para la que luchamos.

Porque pensamos sinceramente que no hay futuro que no se construya en el presente ni hay fines que no se contengan en los medios puestos en práctica y porque no hay más remedio que la esperanza.»

 

Anexo 4

CÓMO HABLAN DE LA COLECTIVIZACIÓN DOS SOCIALISTAS EXTRANJEROS QUE FUERON TESTIGOS DIRECTOS DE LA MISMA[4]

«Rocker» («Anarchism and Anarcho-Syndicalism», nota 1 en European Ideologies, Philosophical Library, Nueva York; reproducido en P. Eltzbacher ed., Anarchism, Freedom Press, Londres, 1960) cita comentarios de Rosselli y Brockway -socialistas ambos- referentes al carácter general de la colectivización:

Rosselli: «En tres meses, Cataluña ha sabido edificar un nuevo orden social sobre las ruinas del antiguo sistema. Fue la obra, principalmente, de los anarquistas, que dieron pruebas de un notable sentido de la medida, de realismo y de grandes calidades de organizadores (...) Todas las fuerzas revolucionarias de Cataluña se han unido para aplicar un programa socialista-sindicalista (...) El anarcosindicalismo, tan despreciado hasta entonces, se reveló como una gran fuerza constructiva. Yo no soy anarquista, pero es mi deber expresar aquí mi opinión sobre los anarquistas de Cataluña, que han sido demasiado a menudo presentados como elementos destructivos e, incluso, criminales.»

Brockway: «He quedado impresionado por la fuerza de la CNT. La CNT es en España la más importante y la más activa de las organizaciones de trabajadores -para saberlo no esperé a que me lo dijesen-. Saltaba a la vista. Con toda evidencia las grandes empresas estaban dirigidas principalmente, por los anarquistas -los ferrocarriles, los transportes por carretera, la navegación, la industria mecánica, la textil, la electricidad, la construcción, la agricultura etc.-. He quedado extraordinariamente impresionado por el trabajo revolucionario constructivo llevado a cabo por la CNT. El éxito del control obrero en la industria provoca el entusiasmo... Todavía hay británicos y americanos que consideran a los anarquistas españoles como gentes imposibles, indisciplinadas e ingobernables. Esta opinión se sitúa en los antípodas de la verdad. Los anarquistas españoles, reunidos en el seno de la CNT, realizan una gran obra constructiva, una de las más grandes jamás realizadas por la clase obrera. En el frente combaten el fascismo. En la retaguardia edifican realmente la nueva sociedad de los trabajadores. Dirigen simultáneamente la revolución social y la guerra contra el fascismo. Quienes los han visto y han comprendido lo que hacen les deben respeto y agradecimiento (...) Es ésta, ciertamente, la mayor obra jamás realizada por los trabajadores en cualquier parte del mundo.»


[1] Del libro de Agustín Souchy Bauer, Entre los campesinos de Aragón. El comunismo libertario en las comarcas liberadas, Tusquets Editor, Barcelona, 1977, p. 143 y siguientes hasta la 162.
[2] Este documento, procedente del Archivo de Recuperación de Salamanca, nos ha sido facilitado por un grupo de estudiosos de la Facultad de Económicas de Zaragoza. (N. del A.).

[3] Hay que decir en honor a la verdad, que s6lo en Caspe, A1cañiz y Barbastro había algunos jornaleros al servicio de unos pocos talleres, cuyos propietarios eran del Frente Popular. (N. del A.).

[4] Son datos sacados del libro Las colectividades campesinas, 1936-1939, Edición de Los de Siempre, Tusquets Editor, Barcelona, 1977, pp. 319 Y 320.

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