Las pelotas de béisbol están elaboradas a partir de una mezcla de materiales que contribuyen a su rendimiento y durabilidad, presentando principalmente cubiertas de cuero o sintéticas, núcleos de goma o corcho, y costuras especializadas. La combinación de estos materiales no solo asegura que la pelota cumpla con los estándares profesionales, sino que también afecta su agarre, manejo y comportamiento general durante el juego.